domingo, 2 de agosto de 2009

Leonardo Da Vinci al servicio de César Borgia



La primera vez que se encontraron Leonardo y César Borgia fue en la primavera de 1501, la misma época que se llevaba a cabo el asedio de Faenza. Podríamos decir que en ese momento Leonardo todavía no gozaba de la fama de genio mundial con la que más adelante sería reconocido, en realidad se trataba de un humilde señor de mediana edad que deambulaba de corte en corte en busca de algún mecenas que apostara por su talento.

No hacía mucho tiempo había perdido el apoyo de Ludovico el Moro, quién había sido hecho prisionero por Luis XII de Francia, y para colmo tampoco en Florencia recibía peticiones de encargos. Decidió entonces presentarse ante el temido César, hablarle de sus dotes para la arquitectura y exponerle los proyectos de ingeniería de los que se había alardeado ante el Duque de Milán, pero que jámas había puesto en práctica; logícamente, no olvidó citar su agudeza para la pintura, la música, la anatomía e incluso reveló que se le daba muy bien organizando espectáculos, fiestas y mascaradas.



César Borgia

Pese a que aún no había hallado al gran protector que respaldara sus propósitos, cierta fama le precedía, y César no se lo pensó dos veces en contratarlo como arquitecto e ingeniero general. Para él realizó notables obras como el proyecto del canal de Cesena a Porto Cesenatico o el plano de Imola, y no dudó en aportar su ingenio para mejorar la eficacia militar del duque Valentino, diseñando catapultas y plataformas inclinadas con las que acceder de manera más eficiente a los bastidores sitiados.

Bibliografía:

Revista Memoria, la historia de cerca. Número XX, julio y agosto de 2009.


7 comentarios:

Madame Minuet dijo...

Cesar tuvo muy buen ojo, madame. Y Leonardo sabía como hacer su curriculum, incluyendo lo de las fiestas, jiji. No se puede negar que era muy completito.
Que dificil es destacar en una sola cosa, de modo que destacar en tantas parece cosa imposible!

Feliz tarde de domingo, madame.

Bisous

Minerva dijo...

Buenas tardes Lady Caroline :)

Interesante historia esta de Leonardo Da Vinci y César Borgia!. Este primero si que fue un auténtico genio mire que destacar tanto en la ingeniera militar como en el arte, wow!.

Por cierto, César Borgia era muy guapo *Suspira*. Voy a averiguar más sobre él, jejeje.

Un abrazo!

Gema Sierra dijo...

Leonardo en mi opinión fué un hombre como ninguno, de estes que nacen 1 entre 1 millón, Cesar no se equivoco al contratarlo.

Besos Gema

Lady Caroline dijo...

Madame Minuet: Leonardo fue uno de esos genios que aparecen a cada cientos y cientos de años. Es increíble que pudiera destacarse en tantas destrezas distintas y en todas ellas demonstrar una habilidad admirable.

Minerva: Parece que el arte y la ingeniería militar son incompatibles, pero Leonardo nos ha probado que pueden congeniar muy bien. Yo diría que Leonardo fue un "genio multiusos", para todo tenía una solución o respuesta.
Sobre César Borgía se podría decir que es un caballero de lo más apuesto, mucho más atractivo que otros contemporáneos suyos :)

Gema: ¿Que tal tus vacaciones? Pude observar en tu blog que paseaste por sitios muy bellos...
César fue muy astuto a la hora de contratar a Leonardo, sería tonto dejar escapar alguién tan talentoso como él.

Besos

J.Carlos dijo...

Interesante historia, gracias por descubrírnosla.
Me imagino que ningún governante de hoy en día contrataría a leonardo o a Cristobal Colón por sus capacidades, si no por su color político, así estamos como estamos.
Un placer leerte y aprender contigo.
Un abrazo

carmencmbejar dijo...

Vamos, yo soy César Borgia y le ficho al instante. Sobre todo por sus dotes para la ingeniería y las armas de guerra, imprescindibles para tener a los demás príncipes a raya. Y si además te pintaba un retrato, y te dejaba inmortalizado para la posteridad, mejor que mejor.

No em imagino a Leonardo preparando fiestas. ¿Cómo serían? Seguro que sublimes en ingenio y poesía, música y estética.

Besos

Lady Caroline dijo...

J. Carlos: Es un placer igualmente recibirte! Es una verguenza que eso esté ocurriendo hoy en día, que en vez de meritos propios se esté recorriendo a enchufes.

Carmen: Pues sí, César se dió cuenta del genio que tenía a su alcance, sabía que con Leonardo a su lado sólo serían benefícios.
Según me dijeron, cuando el maestro vivió en la corte de Francisco I de Francia se dice que organizaba espléndidos espectáculos con los fuegos artificiales...

Besos