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domingo, 4 de noviembre de 2012

Enrique VIII y El Acta de Supremacia (1534) - 2ª Parte





The King is in the room of God in this world. He that resists the king, resists God; he that judges God. He is the minister of God to defend thee… Let´s kings, if they had rather be Christians in deed that so to be called, give themselves altogether to the well-being of their realms after the example of Jesus Christ, remembering that the people are God´s, and not theirs; ye; are Christ´s inheritance, bought with His blood.
The most despised person in his realm (if he is a Christian) is equal with him in the kingdom of God and of Christ. Let the king put off all pride, and become a brother to the poorest of his subjects…


William Tyndale, The Obedience of a Christian Man 


Según nos expone Tyndale, el rey debe hablar directamente con Dios, no tiene por qué obedecer a nadie más. Afirmaba además que el Papa había usurpado la autoridad de Cristo y la palabra del Todopoderoso. El 25 de enero de 1533, Enrique VIII contrajo matrimonio con Ana Bolena cuando todavía estaba casado con Catalina de Aragón. El 23 de mayo del mismo año, Thomas Crammer, que había sido recientemente nombrado arzobispo de Canterbury, declaró nula y sin efecto la unión entre Enrique y Catalina. La hija de los Reyes Católicos volvía a tener su título de antaño, "princesa viuda de Gales".Consequentemente el Sumo Pontífice excomulgó al monarca inglés y en 1534 Enrique VIII anunció el Acta de Supremacía. De ahora en adelante, el soberano de Inglaterra sería conocido como una versión moderna del rey David o del rey Salomón, quienes supieron cuidar y velar por el bienestar de sus súbditos. 




Enrique VIII (en el centro) retratado como el rey Salomón en la vidrieras de la capilla de Kings's College en Cambridge 




El 11 de septiembre de 1533 Ana Bolena dio a luz a una niña, la futura  reina Elizabeth I. Aquello fue una decepción total para el monarca. En 1536, la reina Ana fue arrestada, acusada del alta traición (incluyendo adulterio con varios hombres, entre ellos su propio hermano). Fue ejecutada en Tower Green por la espada de un verdugo la mañana del 19 de mayo de 1536. Lo más probable es que fuera totalmente inocente, una víctima de un rey tirano.  El 30 de mayo, once días después su ejecución, Enrique se casaba con Jane  Seymour. Ella sería la que haría del rey un hombre afortunado. El 12 de octubre 1537 nacía el futuro Eduardo VI. Desgraciadamente, Jane murió de fiebre puerperal sólo doce días después del nacimiento de su hijo. 

[…] kings of this realm, shall have full power and authority from time to time to visit, repress, redress, record, order, correct, restrain, and amend all such errors, heresies, abuses, offenses, contempts and enormities, whatsoever they be […]

Un ejemplo claro de esta afirmación la podemos hallar en la disolución de los monasterios y la confiscación de las propiedades de la Iglesia. En 1535 Enrique VIII ordenó a Cromwell que cerrara todas las abadías, monasterios y conventos de Inglaterra. Encontraron de hecho muchas irregularidades, fraudes y falsas reliquias. Podríamos citar el caso de la sangre sagrada de Hailes que en realidad pertenecía a un pato. Otro dato no muy conocido es que el reino necesitaba dinero para financiar las campañas militares contra Francia y Escocia. Se ha comprobado que el rey gastó buena parte de esa fortuna para invertir en la guerra. En octubre de 1536 hubo una importante rebelión contra la disolución de los monasterios liderada por Robert Aske. La llamaron "La Peregrinación de Gracia".

En suma, Enrique VIII fue un monarca absolutista que pretendía justificar sus acciones basándose en parte en su falso sentimiento de culpa. Cuando alegó que su matrimonio con Catalina de Aragón no era válido porque las sagradas escrituras así lo pregonaban, su verdadera intención era librarse de una esposa vieja que le estorbaba y que no podía darle más hijos. Cada día que pasaba y ese heredero varón no venía, se desesperaba más. Ese vacío lo convirtió en un hombre miserable. En una ocasión se lo demostró al embajador de Carlos V, Eustace Chapuys.  El soberano se exaltó demasiado cuando Chapuys sugirió que Dios no había creído conveniente enviarle hijos varones porque (Dios) había decretado que la sucesión en Inglaterra recayese en una mujer, en esa época la reina era Ana Bolena y la heredera la futura Elizabeth II. Enrique VIII no contuvo su ira y le gritó al embajador diciéndole: 

-¿Acaso no soy hombre como los demás hombres? ¿No lo soy? ¿No lo soy?



Bibliografía:


Bray, Gerald Lewis: Documents of the English Reformation, Library of Ecclesiastical History, Cambridge, 1994.

Denny, Joanna: Anne Boleyn: A new life of England´s tragic Queen, Portrait Books, London, 2005.

Hart, Kelly: The Mistresses of Henry VIII, The History Press, Gloucestershire, 2009.

Ives, Eric: Anne Boleyn, Basil Blackwell, Oxford, 1988.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.



sábado, 29 de octubre de 2011

El Mural de WhiteHall


La representación más importante del rey Enrique VIII fue pintado en 1537 por Hans Holbein: el mural de Whitehall. Plasmado en una pared del palacio real del mismo nombre, aparece el monarca con su tercera consorte, la reina Jane Seymour, así como los soberanos anteriores, los padres del rey, Enrique VII e Isabel de York. 

 Esta fue la representación icónica de Enrique VIII que dio lugar a casi todos los retratos pintados de él desde entonces, y la imagen con la que aún le identifican. Fue una gran pérdida para el arte y la historia el hecho de que el mural se destruyera en un incendio acaecido en 1698. Se cuenta que una doncella había dejado ropa recién lavada para que se secara frente al fuego, lo que acabó provocando la destrucción casi  completa del palacio. Afortunadamente, el rey Carlos II había encargado al pintor flamenco Van Remigio Leemput para que hiciera una copia de la pintura mural en 1667. La copia Leemput hace ahora parte de la colección de la reina en Hampton Court Palace.

El público que contemplaba ese mural era más bien selecto, ya que se ubicaba en las estancias privadas del rey. Cabe resaltar que la pintura esconde algunos "secretos":

  • Si os fijáis en los esbozos originales de Holbein, Enrique mira hacía un lado; una imagen no tan desafiante y no confronta tanto el espectador como el que se ve en el dibujo definitivo. ¿De quién habría sido la idea de cambiar de posición? Del propio Enrique o del mismo Holbein?





  • Luego también podría haber otro motivo por el cual Enrique transmite tanta seguridad en sí mismo: se cree que el mural se pintó durante el embarazo de Jane Seymour. Como sabéis, meses después le daría su ansiado heredero: el futuro Eduardo VI.





Os he seleccionado este vídeo del Canal de 
para que profundicéis un poco más:


viernes, 16 de enero de 2009

Jane Seymour "Obligada a obedecer y a servir": Segunda Parte




Enrique VIII y Jane Seymour se comprometieron secretamente en Hampton Court, temprano, en la mañana del 20 de mayo, veinticuatro horas después de la ejecución de Ana Bolena. Al poco tiempo, el 30 de mayo de 1536 se celebró oficialmente el matrimonio en el "gabinete de la reina" en Whitehall.El 04 de junio fue públicamente declarada reina. Ella eligió como moto: "Obligada a obedecer y a servir".

Jane no pudo disfrutar de una gran coronación tal y como lo hizo Ana, la anterior consorte. Era verano y la peste se extendía por todo Londres. El rey le dijo que debería esperar hasta primavera para ser coronada. Pero se rumoreaba, que Enrique no tenía ninguna intención de hacerlo hasta que su esposa diera a luz a su ansiado hijo.

Se cuenta que era una dama que disfrutaba de los placeres sencillos. Adoraba los jardines y era una costurera experta, cuyo trabajo se exponía en los palacios reales más de un siglo después de su muerte. También le gustaban la caza y la pesca e iba de cacería siempre que podía.

Una de sus primeras medidas como reina, fue lograr la reconciliación entre Enrique VIII y su hija María. Consiguió que Enrique permitiera que Lady María regresara a la corte, donde le dió procedencia como "la primera después de la reina". Jane tomaba a María de la mano y caminaba con ella como su igual, y se negaba a ser la primera en cruzar las puertas. Apenas les separaban siete años de diferencia y se hicieron muy buenas amigas, además de compartir el fervor religioso por la vieja fe.

La corte de la reina Jane, si debía ser espléndida, también debía ser decorosa. Se cuenta que era estricta en cuanto a los trajes de sus damas, prohibiendo la moda francesa introducida en la corte por Ana Bolena. Se decía que sus amistades eran sólo femeninas y su reinado se caracterizó por transmitir una atmósfera severa, casi opresiva. Se preocupaba por los mínimos detalles, muchas veces sin importancia, quería que todo estuviera impecable.

Finalmente a principios de 1537, el rey recibió la buena nueva que tanto ansiaba: su queridísima esposa estaba embarazada. El embarazo de Jane le despertó un deseo incontrolable de comer perdices.El monarca ordenaba traerlas desde Calais y Flandes. Engordó terriblemente y se tuvieron que ensanchar todos sus vestidos.

A comienzos de septiembre de 1537, la reina se retiró al Palacio de Hampton Court para reposar en vísperas del gran acontecimiento. El parto fue largo y difícil, pero al final, a las dos de la madrugada del 12 de octubre de 1537, la soberana dió a luz el esperado príncipe. Enrique VIII se monstró lleno de júbilo y lloró de alegría cuando sostuvo a su hijo en brazos por primera vez, y el país estalló en celebraciones.A la edad de 46 años, el monarca había logrado su sueño. El niño fue bautizado con el nombre de Eduardo, por su bisabuelo, Eduardo IV, pero más en particular porque era la víspera de San Eduardo. Las hermanas del joven príncipe, María y Elizabeth atendieron al esplendida ceremonia de bautismo. Jane acudió al gran evento, pero aún se encontraba débil y sin fuerzas. María actuó como madrina, Elizabeth la llevaba en brazos el tío del niño, Thomas Seymour.

A los pocos días de nacer su hijo, Jane contrajo fiebre puerperal, probablemente a causa de los métodos obstréticos poco higiénicos que se emplearon en el parto. Al día siguiente después del bautizo, su salud fue empeorando cada vez más. La fiebre y la infección dominaban de su cuerpo. Desgraciadamente, Jane murió a medianoche el 24 de octubre de 1537, sólo doce días después del nacimiento de su hijo. Tenía veintiocho años y había sido reina de Inglaterra menos de dieciocho meses.

El rey la consideró siempre su "verdadera" esposa, la única que fue capaz de darle el heredero varón que tanto deseaba. Tanto es asi que la enterró en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, lugar que él había destinado para su propia tumba. Ella fue la unica de las seis consortes que descansó eternamente junto a Enrique VIII, y según cuentan, la que sinceramente le amó. El monarca vistió negro hasta 1538 y tardó más de dos años en volver a casarse.

Nunca sabremos si detrás de ese rostro bondadoso y servicial se escondía algo más. Su familia, los Seymour, no midieron escrúpulos hasta ver a su hermana en el trono de Inglaterra. En una corte con tantas ansias de poder, no sería de extrañar que la ambición se hubiera apoderado de ella también. Tal vez quisó actuar con cautela y sensatez, sin intrometerse demasiado en los asuntos de Estado, en vistas del trágico destino de la anterior consorte. Años después de su muerte, incluso mientras estaba casado con otra de sus esposas, Jane seguía apareciendo en los retratos reales como reina. Su especial condición como madre del heredero nunca fue olvidada.

Para finalizar os dejo con este bonito video con imagenes de Jane Seymour...




Fuentes Bibliográficas:

Weir, Alison: Enrique VIII, el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

es.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour

englishhistory.net/tudor/monarchs/seymour.html

www.luminarium.org/encyclopedia/janeseymour.htm

lunes, 12 de enero de 2009

Jane Seymour: "Obligada a obedecer y a servir": Primera Parte



Jane Seymour se hizó conocida por haber sido la tercera esposa de Enrique VIII y madre del futuro rey Eduardo VI. Fue la quinta hija de los diez hijos de John Seymour y Margery Wentworth. Los Seymour eran una familia de respetable e incluso rancio abolengo en una época en que tales cosas era importantes. Su apellido ,de origen Normando, se rumoreaba que era un tanto oscuro y en un princípio se pronunciaba St Maur. Se cuenta que ascendieron en riqueza e influencia gracias a una serie de matrimonios ventajosos con herederas de sangre noble.

Su padre, Sir John Seymour, acompañó a Enrique VIII en su campaña francesa de 1513 y estuvo presente en el Campo de Tela Dorada en 1520. Fue nombrado caballero y luego convertido en un Hidalgo del Dormitorio. También había sido Sheriff en Wiltshire y en Dorset, digamos que era una carrera poco notable, pero de todos modos lo situó al lado del monarca durante toda su vida.

La fecha exacta del nacimiento de Jane es desconocida, las fuentes indican que fue entre 1504 y 1509. Sin embargo la mayoría de los historiadores, como es el caso de Antonia Fraser, prefieren 1509. Poco se sabe sobre su vida antes de llegar al corazón del monarca inglés, pero se ha estudiado la posibilidad que terminara su educación en la corte francesa, a servicio de la reina María Tudor, y más adelante de la reina Claudia. Como anecdota curiosa, puede que compartiera el mismo techo que Ana Bolena, ya que ambas fueron damas de honor en el país galo y regresaron a Inglaterra al mismo tiempo.

Jane llegó a la corte inglesa como dama de compañía de la reina Catalina de Aragón. Sin embargo, enseguida Ana Bolena se coronó reina y sus atenciones se volcaron en la segunda esposa del soberano.Por esa razón, fue testigo de presenciar la tempestuosa relación entre Enrique y Ana.

En septiembre de 1535, Enrique VIII se alojó en la residencia de la familia Seymour en Wiltshire, Inglaterra. Es posible que haya sido allí que el rey por primera vez se fijara en ella. Pero no fue hasta febrero de 1536 que su interés por Jane se volvió más evidente. Para entonces el monarca no ocultaba su desinterés por Ana, y Jane era la candidata perfecta para reenplazarla como reina.

Que atributos poseía Jane suficientes para cautivar al rey Enrique?
Jane tenía alrededor veinticinco años cuando atrajo la atención del soberano por primera vez. Según las descripciones de la época, era "una mujer de sumo encanto tanto en el aspecto como en el carácter". Pero otras fuentes sugieren que parece probable que el encanto de su carácter superaba considerablemente en encanto de su aspecto. Chapuys, el embajador español, la describía de "estatura media y no de gran belleza". Su rango más distintivo era su famosa tez "blanca pura". Según Holbein, retratista de la corte, tenía una gran nariz y una boca firme, labios apretados, pero una cara de forma oval con una frente alta tan apreciada en aquel tiempo. La impresión predominante en sus retratos es ante todo el de una mujer sensata, además de virtuosa y poseedora de una reputación impecable. A diferencia de sus hermanos y de Ana Bolena no simpatizaba con las ideas religiosas protestantes.

Enrique VIII empezó a cortejarla y le regalaba costosos obsequios que siempre devolvía. Además sus hermanos, Edward y Thomas Seymour, fueron promovidos en la corte. Le decía a su mensajero que recordara que ella era " una gentil dama de linaje recto y honorable y sin mancha", por encima de todo estaba su honor. Si el rey se dignaba hacerle un obsequio de dinero, rogaba que fuera cuando ella tuviera un matrimonio honorable. Lejos de sentirse desilusionado, el soberano se sintió encantado con ese rechazo. En abril de 1536, Edward Seymour, hermano de Jane, y su esposa cambiaron sus habitaciones por unas que tenía paso directo a unos aposentos del rey, así Enrique podía visitar a Jane de una forma más discreta y privada.

El deseo del monarca de casarse con Jane aceleró las falsas acusaciones de adulterio contra la reina Ana. La reciente muerte de Catalina de Aragón también contribuyó para considerar su decisión. El monarca estaba dispuesto a deshacerse de su actual esposa a toda costa, y la presencia de Jane fue el detonante para tomar tan drástica decisión. La desgracia de Ana fue haber abortado por segunda vez, haciendo que el monarca perdiera todas las esperanzas que diera a luz a su ansiado hijo varón. El rey estaba convencido que si se libraba de Ana y se casaba legítimamente con Jane sería posible engendrar su deseado heredero. Ana Bolena fue declarada culpable de todos los cargos que se le imputaban y condenada a muerte. Fue ejecutada por la espada del verdugo el 19 de mayo de 1536.

Esta historia continuará... el proximo post se publicará esta misma semana...

Fuentes Bibliográficas:

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

es.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour

en.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour

englishhistory.net/tudor/monarchs/seymour.html

www.luminarium.org/encyclopedia/janeseymour.htm

www.tudorhistory.org/seymour/