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miércoles, 16 de mayo de 2012

El Salterio de Ana Bolena

Posible miniatura de Ana Bolena a la edad de veinticinco años, aprox. 1526. Obra de Lucas Horenbout.




La decoración de este Salterio refleja las ambiciones de la futura reina así como sus inquietudes. Fue elaborado entre 1529 y 1532 cuando Ana Bolena era ya tratada con los honores que una soberana se merecía, aunque todavía en nombre lo seguía siendo Catalina. Se caracterizó por un período de triunfo para la joven Ana, pero al mismo tiempo ensombrecido por los intentos frustrados de Enrique VIII por conseguir la anulación de su matrimonio con Catalina de Aragón. 

El texto figura en francés (como Ana había sido educada en Francia, podría leer y escribir en ese idioma con mucha soltura) y denota cierto grado de importancia. En 1528, Ana ya se había declarado a sí misma una simpatizante del Luteranismo, y este Salterio es posiblemente la primera traducción protestante de la Biblia que llegó a la corte de Enrique VIII. 



Salterio en francés de Ana Bolena
Rouen, Francia (1529-1532)
Iluminado por Master of the Ango Hours


Aquí se muestra el Salmo 110.  En la página de la izquierda, observen el monograma ubicado dentro del rombo en forma de diamante (los escudos en forma de rombo en heráldica indican que pertenece a una mujer). En el vemos escrito ER SL que se transcribe como "Henricus Rex - liege souverain" (El rey Enrique, lord soberano). No es accidental que este monograma sea lo primero que aparezca y que ocupe toda una página, pues en este Salmo se refleja la rectitud de la monarquía, lo divino del sacerdocio y la subyugación de los enemigos.



Luego, prestemos atención al león negro rampante que vemos encima del vértice inferior del rombo.  En 1529, el padre de Ana, Thomas Bolena, entonces vizconde de Rochford, se convirtió en conde de Wiltshire y Ormond, y como Retha M. Warnicke afirma en su libro, el hecho de que Sir Thomas fuera elevado a conde, sus vástagos  inmediatamente pasaron a ser apellidados Rochford y adoptaron su emblema que era el león rampante negro. George, el hermano de Ana y primogénito varón, pasaría a heredar el anterior título de su padre.  Además, también vislumbramos en el vértice superior del rombo la inicial A, de Ana Bolena. 

Actualmente podemos hallar el Salterio de Ana en la Biblioteca de Wormsley (Reino Unido), perteneciente a la colección privada de Sir Paul Getty. 


Fuentes:


http://www.themorgan.org/exhibitions/exhibPast00Enlarge.asp?id=108

http://www.anne-boleyn.com/eng/anne-boleyns-badges-and-mottoes/

http://www.flickr.com/photos/anne_boleyn/469944181/

http://www.wormsleycricket.co.uk/pages/thelibrary.html


miércoles, 18 de enero de 2012

¿Es posible que Enrique VIII haya conocido a Ana Bolena en 1513?

Es bastante probable. En 1513, a Enrique VIII no se le iba de la cabeza la idea de conquistar Francia. Hacía ya cuatro años que había sido coronado rey de Inglaterra y ya era hora de que afirmara su poder y autoridad en Europa. Desde 1337, cuando Eduardo III había dado a conocer sus pretensiones al trono de Francia, los sucesivos monarcas de Inglaterra se habían nombrado a sí mismos "Reyes de Francia".




Enrique VIII a los dieciocho años


El ejército de la nación vecina estaba a años luz de la mediana tropa de Enrique, pero mismo así estaba decidido a probar su valía en el campo de batalla. Aunque las probabilidades de éxito eran remotas, Enrique no se acobardó. Desde el principio, estaba claro que su proyecto de invadir Francia estaba condenado al fracaso. Desgraciadamente, sería traicionado por sus astutos aliados, el emperador Maximiliano (padre del la archiduquesa Margarita) y por Fernando de Aragón, el rey Católico. La intención de ambos era que el joven Enrique causará problemas en Francia, sin embargo, como era lógico de esperar, no deseaban que el monarca inglés se convirtiera en soberano de dos naciones poderosas. Enrique entonces era todavía un joven inexperto y algo ingenuo, lleno de ímpetu y ganas de guerrear. 



 Mientras tanto, Catalina de Aragón permanecía en Inglaterra actuando como regente del reino. Al mismo tiempo que su esposo luchaba en Francia, ella emprendía una guerra contra Escocia en la cual los ingleses resultaron vencedores. Fue conocida como la Batalla de Flodden. 


Retomando a las peripecias de Enrique en Francia, las tropas habían llegado a Calais en el mes de julio. La primera ciudad que conquistaron los ingleses fue Thérouanne, el 23 de agosto. A continuación su intención era tomar Tournai, aunque debido al mal tiempo fue imposible realizar el asalto. Como era imposible atacar, Enrique aprovechó el tiempo libre para relacionarse con la ilustre corte de los Habsburgo que tanta admiración causaba al monarca inglés. Pasó una  temporada con Maximiliano y otra con su hija la archiduquesa Margarita. Lo mantendrían bastante entretenido, disfrutando de justas, tiro con arco, bailes, música, y como no, la compañía de bellas damas. 


 Enrique acompañó a Maximiliano a Lille donde la regente y su corte los estaban esperando. Se cree que fue allí en Lille, no en Malinas, que Ana Bolena vio a Enrique VIII por primera vez. El rey entonces era una joven apuesto de veintitrés años, alto, atlético, educado y enamorado de la música. Lille (hoy en día esta población pertenece a Francia, sin embargo antes estaba bajo los dominios de los Habsburgo) está a 143 km de Malinas, donde se ubicaba la corte de la regente Margarita. ¿Qué pensaría Ana del joven Enrique? ¿Se quedo deslumbrada con su porte y figura? ¿Quién podría imaginar entonces el devenir de los acontecimientos?




Cornelli, Lucas: Miniatura de Ana Bolena, alrededor de 1600.




Bibliografía:


Ives, Eric: Anne Boleyn, Basil Blackwell, Oxford, 1988.


Hart, Kelly: The Mistresses of Henry VIII, The History Press, 2009.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Nacimiento de la Reina Elizabeth Tudor: 2ª y Última Parte

3.2 Se cancelan las justas y las celebraciones
Los imperialistas se alegraron del desencanto de toda la nación, sin embargo, nadie sintió tanta tristeza como Enrique al ver que sus planes se venían abajo. El embajador Chapuys comentaría: “Dios se ha olvidado por completo de él”, pero Enrique a pesar de su decepción inicial, tenía la esperanza que en breve su esposa le daría hijos varones sanos. En San Pablo se cantó un Te Deum por el feliz desenlace del parto, aunque se cancelaron las justas y diversiones que estaban previstas.


Eustace Chapuys ( c. 1490-1556), embajador del emperador Carlos V en la corte inglesa


Ana Bolena le abrió el corazón a Enrique y le confesó toda la amargura provocada por aquella desilusión, Enrique se apresuró a cogerla entre sus brazos, diciéndole: “Preferiría mendigar de puerta en puerta antes que abandonaros”.



3.3 El esplendido Bautizo

El 10 de septiembre, cuando Elizabeth sólo tenía 3 días de edad, la hija de rey y de Ana Bolena recibió un espléndido bautizo en la iglesia de los frailes Observantes de Greenwich. El templo y la galería que conducían hasta él se adornaron con magníficas colgaduras de paño de Arrás y la pila de plata se instaló en una elevada plataforma con barandilla. La niña iba ataviada con un manto de terciopelo púrpura forrado de armiño, con una larga cola, fue llevada en procesión hasta la iglesia.

Presunta vestimenta usada por la niña Elizabeth durante su ceremonia bautismal

El arzobispo Cranmer fue el padrino, como el cardenal Wolsey había sido de la princesa María. La madrina de bautismo fue la matriarca de la familia Howard, Agnes, duquesa viuda de Norfolk. Pero en la confirmación que siguió de inmediato, Gertude, marquesa de Exeter, leal amiga de la reina Catalina, contra su voluntad fue obligada a ser la madrina y a obsequiar a la princesa bebé con tres cuencos grabados con oro y plata. John Stokesley, obispo de Londres, bautizó a la niña con el nombre de Elizabeth. El rey de armas de la Jarretera exclamó: “¡Qué Dios en Su infinita bondad dé próspera y larga vida a Su Alteza la Princesa de Inglaterra!” Las trompetas tocaron sin cesar.


El arzobispo Thomas Cranmer (1489-1556) fue padrino de Elizabeth durante la ceremonia. Retrato atribuido a Gerlach Flicke (1545)

Bajo la trémula luz de quinientas antorchas Elizabeth fue llevada en procesión de vuelta a la cámara de la reina, donde recibió la bendición de su madre. Enrique VIII no se encontraba presente, como era parte de la tradición, pero ordenó a Norfolk y a Suffolk que dieran las gracias al Lord Mayor y sus cofrades por asistir al bautizo. Para la alegría del pueblo, tan grandioso acontecimiento se dejó notar por la ciudad: se encendieron las hogueras y fuentes de vino emanaban por varios rincones.

3.4 Elizabeth, la heredera legítima

Con el nacimiento de la princesa Elizabeth, María, su única hija superviviente con Catalina de Aragón, fue el 1 de octubre de 1533 oficialmente desposeída de su título y considerada bastarda. A partir de entonces sería conocida como “Lady María”. En noviembre del mismo año, la casa de María bajo la tutela de la condesa de Salisbury fue disuelta y ella trasladada a la casa de su hermanastra pequeña.

Cuadro de María Tudor a la edad de veintiocho años. Obra de Master John (1544)

En aquel momento, Elizabeth era la única hija legítima y heredera de Enrique, lugar que ocuparía hasta que viniera al mundo el deseado príncipe. Pero, mientras tanto, debía ser tratada con todo el respecto que su rango merecía.

4. La princesa y su madre

4.1 La princesa ya tiene casa propia

En diciembre, cuando tenía tres meses de edad, se asignó a la princesa Elizabeth su propia residencia y se la envió a vivir a Hatfield, Hertfordshire. Lady Bryan fue nombrada la institutriz de la niña, cargo que ostento también en la casa de lady María. Lady Margaret Douglas, ex miembro también de la casa de María, fue su primera dama de honor, a la vez que Blanche Parry que estaría a su lado durante cincuenta y siete años, era una de las encargadas de mercerla. El rey y la reina eran padres distantes, aunque lady Bryan tenía la reina informada de los progresos de la pequeña.


Hatfield House, lugar donde la princesa Elizabeth pasó los primeros años de su infancia

4.2 Una afectuosa madre


Escena de la película Ana de los mil días (1969)

Poco se sabe a ciencia cierta sobre la relación de Ana con respecto a su hija. Indudablemente, la reina no se preocupaba en absoluto del bebé en el sentido moderno, ya que se creía esencial para el rango de princesa que tuviera casa propia. Eso no significa que no amara a su hija; una vida poco familiar no excluía necesariamente el cariño materno. Hay anécdotas conmovedoras de un período más difícil de la vida de la reina Ana cuando, por ejemplo , fue vista tendiendo a Elizabeth a Enrique en actitud de súplica. Asimismo ,tenemos constancia de que Ana visitaba con frecuencia la mansión de Elizabeth y le mandaba ostentosas telas para la confección de sus vestidos.

5. ¿Dónde está el heredero?

En definitiva, el ascenso de Ana fue rápido y vertiginoso, doce meses le bastaron para ser engrandecida como Marquesa de Pembroke, después esposa del rey, poco más tarde coronada reina. El nacimiento de Elizabeth había indudablemente debilitado la posición de Ana ante los ojos de la corte inglesa y de las naciones extranjeras. En ella, estaban reflejadas todas las esperanzas de engendrar un heredero varón sano, el próximo gran monarca de la dinastía Tudor, que de repente se vieron truncadas. Una hija no era suficiente para lograr su cometido, aún había mucho que alcanzar.

Si el 7 de septiembre de 1533 hubiera alumbrado el deseado varón, todo hubiera cambiado drásticamente. Incluso la facción de la corte que apoyaba incondicionalmente la reina Catalina y a su hija María reconocería la hegemonía y el poder de Ana Bolena. El emperador Carlos V hubiera asumido que restaurar a su tía y prima en el trono sería una causa perdida, pero con otra niña por medio la causa de Lady María seguía viva.

Por lo tanto, la llegada de Elizabeth reavivó otra vez la inestabilidad de la casa Tudor que todavía seguía sin sucesión. Ana y su vientre eran los únicos que podría traer nuevamente a Inglaterra la paz que tanto deseaban, mientras tanto, Ana debería luchar día tras día contra sus enemigos, la hostilidad de las cortes extranjeras y ,como no, la ira del rey.

Bibliografía:

Denny, Joanna: Anne Boleyn: A new life of England´s tragic Queen, Portrait Books, London, 2005.

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

Hackett, Francis: Enrique VIII y sus seis mujeres, Editorial Juventud S.A., Barcelona, 1975.

Ives, Eric: Anne Boleyn, Basil Blackwell, Oxford, 1988.

Starkey, David: Elizabeth, Apprenticeship, Vintage, London, 2001.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.


¡Desde hoy, Los Líos de la Corte tiene página en facebook!http://www.facebook.com/pages/Los-Lios-de-la-Corte/150796061630714



Es un logro inaudito el blog haber alcanzado los 216 seguidores, ¡estoy realmente abrumada! Les doy las gracias de todo corazón, sois los pilares que soportan mi castillo, sin vosotros nada sería posible. Un abrazo muy fuerte,

Lady Caroline

jueves, 14 de octubre de 2010

El Nacimiento de la Reina Elizabeth Tudor: 1ª Parte

Elizabeth Tudor a los trece años de edad, pintado por Hans Holbein en 1546.

1. El Preludio del Alumbramiento

1.1 Los preparativos y celebraciones programadas

Los preparativos para el nacimiento del primer hijo de Enrique VIII y su segunda reina, Ana Bolena, comenzaron a llevarse a cabo a principios de agosto de 1533, cuando se decidió que la reina daría a luz en el palacio de Greenwich. En aquel mismo emplazamiento, el rey Enrique había nacido cuarenta y dos años antes.

No cabía la menor duda que el hijo de Enrique y Ana sería un varón. Nadie ponía en entredicho dicha afirmación. Los astrólogos los predecían, así como los médicos del rey. El 3 de septiembre, ambos profesionales científicos unieron fuerzas para manifestarse ante el monarca que la reina daría a luz al ansiado heredero.

Dibujo del palacio de Greenwich


Enrique VIII planeaba justas, banquetes y bailes de máscaras para conmemorar el inminente nacimiento de su hijo. El rey aún seguía teniendo dudas a respecto del nombre de su futuro hijo, aún no sabía si le bautizaría como Eduardo o Enrique.

Para recibir al nuevo vástago real, se tomó de la sala del tesoro del monarca "una de las camas más magnificas y esplendorosas que se puedan imaginar”; originalmente procedía de Francia como parte del rescate de un noble capturado en 1515, conocido como duque de Longueville. Ordenó que la instalasen en la alcoba de Ana, junto al camastro con dosel carmesí en el cual alumbraría a su bebe. En el salón de audiencias, se había construido una cama de ceremonia desde la que recibiría a quienes fueran a felicitarla por la buena nueva.

1.2 El confinamento de la reina

1.2.1. El ceremonial

Miniatura incluída en el libro de las horas de Enrique VIII y Ana Bolena procedente de los Países Bajos. ( apróx. 1500) En la escena vemos a Santa Ana junto a la Virgen María que sostiene en brazos al niño Jesús.

Según las tradiciones que imperaban en la realeza, Ana se recluyó en su cámara por anticipado para esperar el nacimiento de su retoño. El ceremonial que antecedía dicho acontecimiento era de suma importancia, aunque hubiera habido un cambio de reina.

La fecha elegida para el confinamiento fue el 26 de agosto, es decir, unas dos semanas antes de que naciera el bebe. En primer lugar, la reina y su sequito fueron en precesión hasta la capilla real para oír misa. A continuación, se dirigieron a su aposentos donde le dieron un cálice de vino con especias ante toda la corte reunida. Su lord chamberlán rogó a todos los presentes que rezaran para que Dios le proporcionara un bueno parto, sin contratiempos. Otra procesión acompañó a Ana Bolena hasta la misma puerta de su cámara. En el umbral, los gentilhombres de la corte se despidieron de ella, dando paso únicamente a las damas.

Parte de las damas de compañía de Ana Bolena eran miembros de su propia familia, entre ellas estaban su hermana María Bolena, sus primas Lady Mary Howard, hija del duque de Norfolk; Mary Shelton, hija de tu tía Anne; y su tía Elizabeth, esposa de James Bolena. También figuraban la sobrina del rey, hija de Margarita de Escocia, Margaret Douglas; Elizabeth, condesa de Worcester, y su sucesora en el lecho real, Jane Seymour, quien anteriormente había atendido a Catalina de Aragón. También solía acompañarla una de sus mejores amigas, Margaret Lee ,nacida Wyatt, hermana del gran poeta Thomas Wyatt.



Lady Mary Shelton, prima de Ana Bolena. Una de las grandes aficciones de esta dama era componer poesía. Dibujo de Hans Holbein


Lady Margaret Lee, hermana del poeta Thomas Wyatt y una de las mejores amigas de Ana Bolena. Retrato atribuido a Hans Holbein (1540)


Cabe señalar que la cantidad de tiempo que dedicaban las reinas a aguardar el alumbramiento era bastante variable, ya que los bebes eran notoriamente poco fiables en su llegada, sin embargo ese no fue un periodo breve poco común. Por ejemplo, Elizabeth York, en 1503, se retiró a sus aposentos solo una semana antes del nacimiento de su hijo.

1.2.2. El mobiliario y la decoración de la cámara

Lord Mountjoy, veterano de los confinamientos de la reina Catalina, aconsejó a Lord Cobham, chambelán de la reina Ana, sobre el procedimiento adecuado. Las últimas reglas se había fijado en el reinado de Enrique VII bajo las instrucciones de su madre, Margaret de Beaufort, aunque el ceremonial era bastante antiguo, se remontaba a los Plantagenets: “Todas las ventanas salvo una debían cubrirse con tapicería de Arras ricamente bordada”. La reina podía pedirle a sus damas que abrieran esa ventana de vez en cuando para que le entrara un poco de luz y aire, aunque esa conducta era generalmente desaconsejada. Además, "Ningún hombre debía entrar en la cámara, sino mujeres". Como alega el historiador David Starkey, la cámara de la reina se asemejaba “a un cruce entre una capilla y una celda acolchada”.

Los tapices también poseía sus restricciones. Curiosamente, los que estaban decorados con personas y animales eran descartados. Tenían miedo que dichas imágenes podrían provocar fantasías o alucinaciones en la mente de la reina dando como resultado un niño deforme.


Tapiz confeccionado entre los años 1495-1505. Perteneció al inventario del rey Jacobo V de Escócia (1512-1542), contemporáneo de Enrique VIII. Un tapiz con estas características era considerado totalmente inapropiado para colocarse en la cámara de la reina.


1.3 El anuncio del nacimiento real

Ana Bolena había dispuesto con antelación que se escribiera una carta anunciando el nacimiento de su hijo para su envío a los condados ingleses y las cortes extranjeras. Según las costumbre de la época, era tradición que se encargarán de hacerlo las reinas. Ese documento, dirigido a su chambelán, lord Cobhan, ya estaba preparado:

“Y a donde ha agradado a la bondad de Dios todopoderoso, con su infinita merced y gracia, enviarnos, en este momento, gran rapidez en el parto y el alumbramiento de un príncipe” […]

Terminaba en estilo semejante: “A Dios todopoderoso, muchas gracias, gloria, alabanza y elogio, y rogad por la buena salud, prosperidad y continua preservación de dicho príncipe” .Estaba sellado con un timbre en nombre de “Ana, la reina”.


Carta anunciando el nacimiento del heredero al trono


2. Nace una bella princesa

2.1 Se alteran las misivas

En la misiva, donde anunciaban la buena nueva, dejaron un pequeño espacio para introducir el nombre del retoño, la fecha y la hora del nacimiento. Sin embargo, el ansiado varón no llegó y en su lugar la reina dio a luz a una preciosa niña a las 15:00 h del día 07 de septiembre de 1533. Madre e hija se encontraban perfectamente. La niña tenía la piel blanca y la larga nariz de su padre y los profundos ojos negros de su madre.

El rey no pudo evitar demonstrar su disgusto, dicha noticia fue para él una gran decepción. Sus ilusiones se desvanecieron al instante al conocer el sexo del bebe. El padre de la criatura propuso entonces que la llamaran Elizabeth en honor a su madre, Elizabeth de York. Por consiguiente, cierta palabra de la misiva tuvo que ser inesperadamente alterada, añadiendo una “s” más en la grafía “prince”, convirtiéndola en “princes” (en inglés del siglo XVI únicamente poseía una “s”) .


Detalle de la grafía "Princes"


Para ilustrar un poco más este artículo, les pongo un video con explicaciones del historiador David Starkey:

http://www.youtube.com/watch?v=YQM0xhsqI6g


Continuará....

(Observaciones: Está pendiente de publicar la última parte de los "Últimos días de Ana Bolena", al finales de este mes podréis leer el desenlace de esta historia.

Bibliografía:


Denny, Joanna: Anne Boleyn: A new life of England´s tragic Queen, Portrait Books, London, 2005.

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

Hackett, Francis: Enrique VIII y sus seis mujeres, Editorial Juventud S.A., Barcelona, 1975.

Ives, Eric: Anne Boleyn, Basil Blackwell, Oxford, 1988.

Starkey, David: Elizabeth Apprenticeship, Vintage, London, 2001.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

http://www.bl.uk/catalogues/illuminatedmanuscripts/record.asp?MSID=7991&CollID=19&NStart=9

http://uvicmscu.blogspot.com/2007/10/castle-unveils-medieval-tapestry.html




domingo, 13 de diciembre de 2009

La educación de Ana Bolena en los Países Bajos: Tercera Parte


Epístola poética nº5 de Ana de Bretaña y Luis XII. Obra de Bourdichon, comienzos del siglo XVI.


En la corte de Margarita de Austria, Ana Bolena ocupaba el puesto de dama de honor ( fille o demoiselle d` honneur). No poseía unas obligaciones específicas, pero estaba bajo el mando de la dama de la cámara privada (dames de la chambre privée), que dirigía la tareas de los aposentos de la soberana. Se esperaba que estuviera enteramente al servicio de la archiduquesa y que se integrara al ambiente cortesano. Las damas de honor deberían ser solteras y tener apartir de trece años para que pudieran actuar como "figuras decorativas" en las ceremonias públicas acompañando a su señora. De hecho, la ley alegaba que las niñas de doce años eran legalmente capaces de consumar un matrimonio. Es probable que Ana Bolena ya hubiera cumplido los trece años por esas fechas (1514), sino no se justificaría su presencia en el séquito de la regente. Por lo tanto, estimamos que su nacimiento se llevó a cabo entre 1500/01.

Existía una desmedida competición entre las familias de la nobleza, todas deseaban posicionar bien a sus hijas y conseguirles un marido que cumpliera sus expectativas y ambiciones. Para que estuvieran bien preparadas para ocupar ese puesto, las chicas eran instruídas como vestirse a la moda, comportarse corretamente en los círculos sociales, tocar instrumentos musicales con cierta habilidad y cantar y conversar de manera agradable. Utilizando estas destrezas, entretenían a los invitados y además desempeñaban otras tareas, tales como acompañar a su señora a la iglesia o ayudarla en las tareas de bordado.

Una de las habilidades muy valoradas en la corte era saber bailar con gracia. Todas las cortes de Europa disfrutaban de la danza, incluso se consideraba unos de los cometidos de mayor importancia en lo referente a diversiones cortesanas. La danza principal de la corte de Margarita era la "Basse danse" que fue muy popular entre los siglos XV y XVI. Cuando bailaban, las parejas se movían muy despacio y con elegancia en un lento movimiento, deslizando los piés al caminar y subiendo y bajando sus cuerpos. Se considera la percursora de la Pavana.


La regente Margarita también era muy exigente con sus pupilas. La conducta y la forma de expresarse debían ser siempre correctas en todo momento, y Madame, como sus damas solían llamarla, vigilaba muy de cerca a sus acompañantes, prohibiendo cualquier clase de chismorreo y relaciones indecentes con los caballeros de la corte. La archiduquesa era partidaria del juego de amor cortés pero siempre respetando las normas establecidas. Esa actitud la observamos en Ana durante sus años como reina de Inglaterra.


El palacio de Malinas donde Ana pasó la mayor parte de su estancia en los Países Bajos


La primera carta en francés que Ana envió a su padre desde los Países Bajos ( las anteriores habían sido supervisionadas por el tutor) se conserva en la Biblioteca de Corpus Christi College, en Cambridge. Se estima que fue escrita en el verano de 1514, desde la población de La Vure (actualmente llamada Tervueren, cercana a Brusselas) donde la Regente Margarita de Austria y su corte solían pasar el verano. La misiva posiblemente era una respuesta a la invitación que le hizo su padre, Sir Thomas Bolena, para ir a vivir a Francia. Se verifica que su francés escrito todavía era muy pobre ya que se constata algunos errores de ortografía bastante significativos. Pero a pesar de todo, se denota madurez en su escritura y trazos muy bien definidos. A continuación, traduzco un pequeño fragmento del texto al español:


"Señor, entiendo por su carta que deseáis que me presente en la corte convertida en una dama respetable y que la reina también se sienta complacida en conversar conmigo. Eso me alegra mucho cuando pienso que platicaré con una mujer tan inteligente y virtuosa como ella; por lo tanto, me estimula todavía más continuar hablando y escribiendo en francés, especialmente porque vós me lo habéis dicho y me habéis aconsejado que pusiera mucho esfuerzo de mi parte en ese cometido. Señor, le ruego que me perdone si esta misiva está mal escrita: le puedo asegurar que la ortográfía procede enteramente de mi cabeza, mientras que las otras cartas era resultado unicamente de mis manos; y Semmonet me dijo que me dejaba redactarla por mi cuenta y que nadie más sabría lo que le estoy escribiendo. "[....]


* Semmonet era su tutor en los Países Bajos.


* Es casi seguro que la reina a la que Ana se refiere era la hermana de Enrique VIII, María Tudor,que para esas fechas estaba prometida en matrimonio al rey de Francia, Luis XII.



Primera carta que se conserva de Ana Bolena. Fue escrita en 1514, cuando tenía trece años, para su padre desde la población de Veure, ubicado a las afueras de Brusselas. Corpus Christi College, Cambridge.


Ana Bolena estuvo al lado de Margarita de Austria desde la primavera de 1513 hasta que se le asignó un puesto de dama de compañía en el séquito de la princesa María Tudor, que se casaría con Luis XII de Francia en octubre de 1514.



Bibliografía:

Ives, Eric: The life and death of Anne Boleyn: "The most happy", Blackwell Publishing, 2004.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

en.wikipedia.org/wiki/Basse_danse

martes, 8 de diciembre de 2009

La educación de Ana Bolena en los Países Bajos: Segunda Parte


Retrato póstumo de Ana Bolena, fechado en el siglo XVII


La espléndida corte de Malinas era un centro humanista, capital de las artes y las letras del norte de Europa. Allí se reunían poetas, pintores, escultores, arquitectos y literatos. La regente Margarita guardaba en su palacio obras de Hieronymus Bosch, Jan Van Eyck, Jacobo de´Barbari y de otros artistas de renombre. Se sabe que Ana Bolena al final de su vida fue mecenas de Hans Holbein el joven, su buen gusto por el arte posiblemente fue un legado que le transmitió la regente Margarita de Austria. Se cree que Ana posiblemente habría contemplado de cerca El Matrimonio Arnolfini.



El Matrimonio Arnolfini (1434) de Jan Van Eyck


La archiduquesa también coleccionaba una extraordinaria biblioteca provista de muchos libros y manuscritos ilustrados. Entre los manuscritos más destacados se encontraba "Las muy ricas horas del Duque de Berry" (Les Très Riches Heures du Duc de Berry) y otras asociadas a Margarita de York (que era esposa de Carlos el Temerario y hermana de Eduardo IV de Inglaterra).




Las muy ricas horas del Duque de Berry (1411-1416) obra de los hermanos Limbourg. La escena corresponde al mes de abril y retrata a una pareja intercambiando anillos.


Cabe destacar también los libros musicales, en ellos se incluían misas, motetes y canciones que influenciaron significativamente el gusto de Ana por la buena música. Entre los músicos que se encontraban en la corte de los Habsburgo estaban Pierre de la Rue, Antoine Brummel, Pierrequin de Therache y Josquin des Prez, el más popular de todos los compositores. Nuevamente la archiduquesa sería un ejemplo a seguir ya que su música era muy valorada, especialmente cuando tocaba el clavicordio. Se observa que Ana desarrolló considerablemente sus habilidades musicales, y lo más probable es que asistiera clases de clavicordio con Henri Bredemers, preceptor del futuro Carlos V y de sus hermanas.


Josquin de Prez (1440-1521)


Bibliografía:

Ives, Eric: The life and death of Anne Boleyn: "The most happy", Blackwell Publishing, 2004.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

lunes, 5 de octubre de 2009

La educación de Ana Bolena en los Países Bajos: Primera Parte



Retrato imaginario de Ana Bolena cuando era adolescente, tapa del libro "Ana Bolena, los años franceses" de Robin Maxwell.


Sabemos muy poco sobre los primeros años de vida de Ana Bolena. La incógnita ya comienza a la hora de situar su fecha y lugar de nacimiento; los historiadores no llegan a un consenso y hasta hoy siguen en debate. Según Antonia Fraser y Eric Ives, Ana había nacido hacia 1500 o 1501, probablemente en Blickling, Norfolk, donde sin duda pasó parte de su infancia.




Palacio de Blickling Hall, Norfolk


La primera vez que Ana abandonó las Islas Británicas fue en 1513, y permanecería alejada de su tierra durante casi nueve largos años. Su destino era la corte de los Habsburgo en Malinas, ubicada actualmente en la provincia de Amberes, en la región de Flandes (Bélgica). En este emplazamiento, Margarita de Austria gobernaba los Países Bajos como regente de su sobrino de trece años, Carlos de Borgoña (futuro emperador Carlos V). El cometido de Ana era unirse al séquito de damas de honor de la archiduquesa.



El futuro Emperador Carlos V cuando todavía era adolescente


La decisión de Thomas Bolena de enviar a su hija menor al cuidado de Margarita era claramente impulsada por su incuestionable potencial, pero incluso más por todas las oportunidades que conllevaría educarse en un entorno tan selecto. El lugar era muy propício ya que la regente no estaba criando a sus sobrinos de forma aislada. Para la nobleza europea era un momento ideal para buscar un puesto para sus vástagos en aquellas espléndida corte y proporcionales un amplio abanico de conocimientos, además del privilegio de ser instruídos al lado de los gobernantes de la futura generación. En ningún otro lugar un padre podría encontrar mejor comienzo para una futura dama de alta alcurnia, sin embargo, Sir Thomas Bolena aspiraba todavía a más.


Si su hija Ana aprendiera buenos modales y también un nivel aceptable de francés, seguramente tendría un porvenir como dama de Catalina de Aragón, facilitando el camino de la reina en la política exterior europea, donde el francés era el idioma diplomático. Lo que le dió a Thomas la oportunidad de colocar a Ana en un puesto tan ventajoso fue su destino como embajador en la misma corte de los Habsburgo en 1512. Como podemos observar, sus relaciones con Margarita de Austria era muy cordiales , ayudando que la regente aceptara de muy buen grado que ella se incorporara entre sus dieciocho filles d´honneur. Cuando Thomas Bolena regresó a Inglaterra a principios del verano de 1513, envió a su hija inmediatamente a los Países Bajos.

Las primeras impresiones de Margarita sobre Ana fueron muy buenas, y decidió escribirle una misiva a su padre para informarle de su llegada. En ella la regente relataba que la Petite Boulain era tan bien educada y agradable para su edad que ella estaba en deuda con él por mandarle a su hija.




Margarita de Austria, regente de los Países Bajos



Bibliografía:
Ives, Eric: The life and death of Anne Boleyn: "The most happy", Blackwell Publishing, 2004.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

lunes, 13 de julio de 2009

¿Ana Bolena realmente era una bruja? 2ª Parte

Como he mencionado en la primera parte, hay que intentar compreender la manera de pensar de la sociedad Tudor de principios del siglo XVI. Practicamente todos los europeos de esa época creían que la brujería era un problema real y muy grave. Afirmaban que las hechiceras hacían pactos con el mismísimo Diablo y éste a su vez les proporcionaba poderes sobrenaturales.


Entre sus hazañas estaba, la capacidad de elaborar hechizos y venenos de todo tipo, que podían afectar tanto a personas como a elementos de la naturaleza. También se las consideraba capaces de volar ( en palos, animales, demonios o con la ayuda de unguentos) y de transformarse en lobos, atacando a inocentes víctimas por los oscuros bosques. No todos los teólogos de la época creyeron en la realidad física de los vuelos y en la metamosfosis de brujas: algunos los atribuían a ilusiones o ensueños impulsados por el Diablo.






Vuelo de las brujas de Vaud. Miniatura en un manuscrito de Martin Le France, Le champion des dames, 1451.


Además, las brujas eran conocidas por utilizar afrodisíacos y por su excesiva lujúria. En la Inglaterra Medieval, varias damas de la nobleza habían sido acusadas por emplear sortilegios para incitar a los hombres a casarse con ellas. El caso más conocido fue el de la reina Elizabeth Woodville, que sedujo al joven rey Eduardo IV. Las brujas supuestamente también se involucraban en relaciones sexuales ilícitas, conducta que era considerada pervertida y anormal por sus contemporáneos. Los expertos alegaban que del resultado de su unión con el Diablo, daban a luz a bebes deformes, sacrificaban a niños, incluyendo a sus propios hijos, y cometían incesto. También era condenadas por atormentar a los hombres, incluso sus esposas, con impotencia.

El nacimiento de niños deformes era visto como un castigo que Dios enviaba por los pecados sexuales cometidos por sus progenitores. Los clérigos interpretaban la aparencia de estos bebés como un mal angúrio y al mismo tiempo como un óptimo ejemplo de la justícia divina. Las comadronas inspecionaban los recién nacidos, incluso los que eran resultado de un aborto, para averiguar si poseían algún defecto. Cualquier irregularidad era descrita como algo monstruoso: un mechón de pelo en el ombligo, la piel llena de pliegues en la espalda y especialmente gemelos siameses.

La sodomía y brujería eran asociados con el incesto. Aunque era prohibido, este último acto no escandalizaba a los ciudadanos de la era Tudor tanto como lo hace en el siglo XXI. Tal vez por desconocer las normas de la genética y de la herencia ,y por las habituales dispensas papales que permitían algunas uniones incestuosas entre la nobleza, no lo contemplaban como algo extraño, si bien que tales vínculos no eran autorizados entre hermanos de pura sangre. Sin embargo, antes que Enrique VIII desposara a Ana Bolena, de hecho, circularon rumores en la corte para zanjar el problema de la sucesión, y como solución proposieron que su hija María Tudor contrayera matrimonio con Henry Fitzroy, su medio hermano ilegítimo.

Basado en los estudios de la historiadora Retha Warnicke, a continuación, exponemos las razones por las que el pueblo creía que Ana Bolena era en realidad una bruja:

- Supuestamente abortó un feto monstruoso y deforme en enero de 1536.
- Enrique VIII empezó a sufrir impotencia, este hecho salió a la luz en el juício de George Bolena, cuando Lord Rochford fue acusado de discutir este asunto con Ana.
- Se dijo que sedujo a su hermano para que cometiera incesto con ella.
- Ana fue culpada de cometer adulterio con conocidos libertinos, hombres que eran considerados inmorales y sodomitas.
-El rey Enrique confesó ante uno de sus cortesanos que "fue seducido y forzado a un segundo matrimonio por medio de sortilegios y hechizos."
- Se cree que Ana practicó incesto con su hermano en el palacio de Westminster, pero en realidad se encontraba con el rey en Windsor. Eso prueba que las brujas podían volar.
- El testimonio de Lady Bridget Wingfield, supuesta amiga y dama de compañía de Ana, aseguraba que la reina había mantenido relaciones sexuales (mientras era amante del rey) antes de casarse. Incluso llegó a decir que era una dama "licenciosa".
-Enrique creía que Ana planeaba envenenar a su hijo bastardo, el duque de Richmond, y también a su hija, Lady María.
-El monarca no hizo ningún intento por salvar a su esposa de su inminente ejecución, en vez de eso, prefirió centrarse en los preparativos de su matrimonio con Jane Seymour.


Enrique VIII, según las supersticiones de la época, puede que realmente creyera que Ana fuera una bruja. Sin embargo, diría que todo este complot contra ella derivaba del disgusto del rey por no conseguir tener un hijo varón con ella. También podemos afirmar que Ana era un impedimiento en la política exterior de Inglaterra ,y cada vez más se adentraba en los asuntos de Estado que no eran de su incubencia. El monarca sentía rabia de ella por haberlo alejado de su estimada iglesia católica y por haber destruído su familia, todo ello hizo con que no sufriera ningún remorso a la hora de condenarla a muerte. Desgraciadamente, nunca sabremos la verdadera razón por la que Enrique dejó de amar a Ana Bolena, todo lo que se expone no son más que sugerencias y suposiciones. Es inconpreensible como la arroladora pasión que Enrique prodigaba hacía ella se convirtiera futuramente en desprecio e indiferencia.


Bibliografía:


Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

http://www.theanneboleynfiles.com/anne-boleyn-the-witch/1002/


http://es.wikipedia.org/wiki/Caza_de_brujas

miércoles, 17 de junio de 2009

¿Ana Bolena era realmente una bruja? 1ª Parte

El otro día investigando sobre nuestra querida Ana Bolena (¡siempre tendrá reservado un lugar especial en este blog!), me he deparado con una imagen de ella en la película de "Harry Potter y la Piedra Filosofal". La verdad es que me he quedado un poco atónita al presenciar su retrato colgado en la pared. Si os dáis cuenta, dá la sensación que Hermione la está encarando con la mirada.


Os estaréis preguntado: ¿Que hace Ana allí? Que tiene ella que ver con el colégio de magos de Harry Potter?
El film nos hace creer que Ana Bolena era una ex pupila de los Hogwarts o una famosa hechicera.


¿Pero realmente era una bruja?


Para ello, hay que adentrarse en la mentalidad del pueblo del siglo XVI, cualquier anomalía física o comportamiento extraño eran vistos como signos de brujería.

Dicen Ana que poseía un sexto dedo rudimentario en la mano izquierda, que se esforzaba mucho por ocultar. Para esconderlo, utilizaba mangas muy largas en sus vestidos, y rapidamente la moda fue copiada por las damas de la corte. Este rumor lo propagó Nicolas Sander, que simplemente dijo que tenía seis dedos, no obstante, en la biografía de Ana escrita por George Wyatt (nieto del poeta Thomas Wyatt), el autor alegaba que tenía "cierto asomo de uña" en un lado de uno de sus otros dedos. Pero todavía le atribuyen más deformidades. Los cotilleos malintencionados afirmaban que sufría de un bocio que le afeaba el cuello, además de poseer una gran cantidad de lunares y verrugas. Algunos decían que incluso estaba provista de tres senos.


Todas esas descripciones parecen inviables, totalmente imposibles. Estos cotilleos sólo tenían un objetivo: desprestigiar el legado de Ana. ¿Realmente el rey de Inglaterra se hubiera fijado en ella teniendo esas características? Enrique VIII por nada en el mundo elegiría una dama tan poco atractiva y con semejantes anomalías. Ana deslumbró al monarca desde el principio con su ingenio, inteligencia y belleza y lo mantuvo en vilo durante siete largos años hasta que finalmente fue coronada reina de Inglaterra.


Por otro lado, si Ana hubiese sido deforme, su familia la hubiera apartado del mundo con miedo a que fuera condenada a la hoguera por bruja . Pero no fue así, la enviaron siendo muy joven a la corte de los Habsburgo, siendo una de las damas de Margarita de Austria y posteriormente hizo compañía a Claudia, esposa de Francisco I de Francia. Finalmente regresaría a Inglaterra donde sería una de las damas de honor de Catalina de Aragón. Esos defectos físicos la hubieran impedido circular por tan ilustres cortes.


Ana Bolena era religiosa y apoyó enormemente la Reforma en Inglaterra. Su padre Thomas y su hermano George Bolena le traían libros de otros países que pregonaban la nueva doctrina de Lutero. Inclusive, llegaba a comentar con Enrique VIII las nuevas corrientes religiosas. En parte, gracias a ella, la Biblia se tradujo por primera vez del latín al inglés. ¿Una bruja no apoyaría semejante causa, verdad?

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

martes, 19 de mayo de 2009

Hace 473 años Ana Bolena fue ajusticiada...

La ejecución de Ana Bolena se llevó a cabo el 19 de Mayo de 1536 a las 08:00 h de la mañana. Era la primera vez que se ajusticiaba en publico a una reina de Inglaterra. Fue arrestada bajo la acusación de adulterio, incesto, traición y herejía. Está completamente probado el haber sido inocente de los cargos, y fue recordada más tarde como mártir en la cultura Protestante inglesa. Este día iba ataviada con una capa de armiño sobre un traje suelto de damasco gris oscuro, con detalles de piel y enagua carmesí. Una cofia de lino blanco le sostenía el cabello debajo del tocado. Había prometido no decir nada "sino lo que fuera bueno" cuando pidió autorización para dirigirse al pueblo, y mantuvo su palabra.

El discurso de despedida a continuación se transcribe en inglés del siglo XVI:


"Good Christen people, I am come hether to dye, for according to the lawe and by the lawe I am judged to dye, and therefore I wyll speake nothynge agaynst it. I am come hether to accuse no man, nor to speake any thyng of that, whereof I am accused and condempned to dye, but I pray God save the king and send him long to reygne over you, for a gentler nor a more mercifull prince was there never: and to me he was ever a good, a gentle and soveraygne lorde. And if anye persone wyll medle of my cause, require them to judge the best. And thus I take my leve of the worlde and of you all, and I hertely desyre you all to praye for me. O Lorde have mercy on me, to God I commende my soule."

"Buena gente cristiana, he venido aquí para morir, de acuerdo a la ley, y según la ley se juzga que yo muera, y por lo tanto no diré nada contra ello. He venido aquí no para acusar a ningún hombre, ni a decir nada de eso, de que yo soy acusada y condenada a morir, sino que rezo a Dios para que salve al rey y le de mucho tiempo para reinar sobre ustedes, para el más generoso príncipe misericordioso que no hubo nunca: y para mí él fue siempre bueno, un señor gentil y soberano. Y si alguna persona se entremete en mi causa, requiero que ellos juzguen lo mejor. Y así tomo mi partida del mundo y de todos ustedes, y cordialmente les pido que recen por mí. O Señor ten misericordia de mí, a Dios encomiendo mi alma."

Que angustia debía sentir en ese momento, prestes a ser víctima de la tragedia. Me sorpreende las alabanzas que profesó al rey ante tan triste situación. Enrique VIII no se merecía ni una pizca de su cariño. Los asistentes que esperaban depararse con una reina desolada y clamando por su liberación ante el patíbulo vieron todo lo contrario. Ana Bolena supo mantenerse íntegra y serena al pronunciar este discurso tan conmovedor, y no demonstró ninguna señal de miedo ni de deseperación ante sus súbditos.


Entonces Ana se arrodilló en posición vertical (en las ejecuciones al estilo francés, con una espada, no había ningún bloque para apoyar la cabeza). Sus damas le quitaron el tocado, dejándole la cofia blanca que le sostenía el espeso cabello negro apartadado del largo cuello. Una de las damas le puso una venda sobre los ojos. Ana incluso dijo al verdugo que no le daria mucho trabajo,"ya que tenía el cuello muy fino".Sus damas quitaron el tocado y ataron una venda sobre sus ojos. La ejecución fue rápida, consistente en un solo golpe: según la leyenda, el esgrimidor fue tan considerado con Ana que dijo, "¿Dónde está mi espada?" y luego la degolló, para que ella pensara que tenía todavía unos momentos más para vivir y no sabría que la espada estaba en camino. Según cuentan fue una muerte rápida y casi no sufrió.


Luego, una de las damas cubrió la cabeza con una tela blanca y las otras ayudaron a carregar su cuerpo. El gobierno no aprobó proporcionar un ataúd apropiado para Ana. Así, su cuerpo y cabeza fueron depositados en un arca alargada y sepultados en una tumba sin marcar en la capilla de St Peter ad Vincula.

Ana Bolena de treinta y cinco o treinta y seis años, o talvez veintinueve según algunos historiadores, en el momento de su muerte, había sido reina durante casi 3 años y medio (1000 días), pero sólo hacía cuatro meses que había fallecido la primera esposa del rey. La influencia de la vida de Ana en Inglaterra, tanto antes como después de su muerte es algo incuestionable. Su legado cambiaría para siempre el rumbo de los acontecimientos.

Por ella, Enrique VIII se separó de la Inglesia Católica y se proclamó a sí mismo Jefe de la Inglesia Anglicana. En realidad el rey se consideró siempre católico hasta su muerte.Pero el motivo que favorecieró su ruptura con Roma no era otro que conseguir el divorcio de Catalina de Aragón para poder casarse con Ana Bolena.Ella siempre tuvo simpatía por las ideas reformistas y le hablaba mucho a Enrique de las enseñanzas de Martin Lutero. Finalmente en 1535, fue publicada en Inglaterra la primera Biblia traducida al inglés.

No cabe duda que su principal legado fue su hija Elizabeth, la mejor reina que haya conocido Inglaterra. Heredó su temperamento, inteligencia y también su aptitud para la música y la danza. Talvez comtemplando el triste desenlace que padeció su madre, decidó nunca casarse y mantuvo su promesa hasta el final.

A continuación un fragmento del último capítulo de la segunda temporada de los Tudor. En el, vemos los últimos momentos de vida de Ana Bolena interpretados por la actriz Natalie Dormer
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Bibliografía:

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

jueves, 7 de mayo de 2009

Lady Jane Bolena, Vizcondesa de Rochford: Segunda Parte

Después de la muerte de su marido en la cual estuvo bastante implicada, Jane se fue de la corte por un buen tiempo. Lady Rochford era ahora una viuda que tenía que luchar contra su suegro,Thomas Bolena, para recibir la herencia que le correspondía. El primer indicio que tenemos sobre su carácter es una carta que escribió a Thomas Cromwell pidiendo ayuda para conseguir la pensión que le pertenecía por derecho propio. Su petición tuvo éxito y Thomas Bolena fue obligado a darle una paga de 100 libras al año.


Firma de Jane Bolena(nacida Parker), firmando "Jane Rochford". De la carta escrita por ella a Thomas Cromwell.

A partir de entonces, Jane regresó a la corte y fue nombrada nuevamente dama de compañía de la reina Jane Seymour. Su posición no era tan ilustre como en el reinado de su cuñada Ana Bolena, y a pesar de descender de rango, para ella era una satisfacción volver a hacer parte de la intrigante y maquinadora corte de Enrique VIII. Había servido a dos soberanas con anterioridad y velar por sus señoras era la tarea que mejor se le daba, no concebía su vida fuera de los entresijos de un palacio. Permanecería al lado de la tercera esposa del monarca hasta su triste muerte, víctima de la fiebre puérperal. Lady Rochford fue una de las damas del séquito de Lady María Tudor en el funeral de Jane Seymour el 12 de noviembre de 1537.
Posteriormente, Lady Jane fue dama de honor de Ana de Cleves durante su breve reinado, y además una figura clave (entre otras personas) que sirvió de ayuda para anular el matrimonio del soberano con su cuarta consorte. Junto con la Condesa de Rutland y Lady Edgecombe, fue ella quién descubrió la falta de conocimiento de Ana a respecto de la vida marital. La reina Ana dijo en una ocasión: "Cuando el rey viene a la cama me besa y me toma de la mano y me dice "buenas noches querida" y de mañana me besa y me dice "adiós querida". ¿No es eso suficiente?, inquirió ella con inocencia. Las damas de la reina procedieron a informar sobre lo ocurrido; y en julio de 1540, Lady Rochford entre otros testificarian este incidente como prueba de que el matrimonio jamás se había consumado. Esto permitió que el rey anulara su boda con Ana de Cleves y se casara con su amante adolescente, Catalina Howard.
Jane mantuvo su puesto como dama de compañía de la nueva reina y ejerció cierta influencia sobre ella, convirtiéndose en una de sus favoritas. Cuando la jovencísima soberana empezó a aburrirse con su viejo y obeso marido, fue Lady Rochford quien ayudó a organizar los encuentros secretos entre la reina Catalina y el apuesto cortesano Thomas Culpeper. Mientras la corte se transladaba de un lado a otro, ella intentaba buscar los lugares más propicios donde los amantes podían reunirse sin levantar sospechas.



El affair entre Catalina y Thomas empezó alrededor de la primavera de 1541, probablemente después que Enrique VIII enfermara en marzo. Lady Rochford no escatimaba esfuerzos en ayudar a su señora ver cumplidos todos sus deseos. La carta que la reina envió a Culpeper es una prueba que Jane estaba muy involucrada en los acontencimientos. No sabemos hasta que punto Catalina cometió adulterio con su caballero, hay dudas si se consumó plenamente la unión, aunque es cierto que estos encuentros se daban a altas horas de la noche y en sitios clandestinos.
En noviembre de 1541, finalmente estalló la tormenta y el pasado sentimental de Catalina Howard salió a la luz. Aunque Enrique inicialmente creía en la inocencia de su joven esposa, de momento no la acusaron de adulterio, el rey ordenó que su consorte fuera recluida junto a Jane Bolena (por entonces todavía no era sospechosa) hasta que el asunto se aclarara debidamente. Posteriormente, Lady Rochford fue enviada a la Torre y la reina a la antigua Abadía de Syon, sobre la basis de que ella sabía más del asunto de lo que suspuestamente había divulgado. Cuando acusaciones de traición se confirmaron, Jane se describió a sí misma como una inocente que había permanecido en el otro extremo de la habitación donde la reina se encontraba con Culpeper, sin saber lo que estaba sucediendo.


Catalina, por su parte, dió una visión de los hechos muy distinta, la de una mujer, como Eva, que persistentemente la había tentado con seductoras ideas de coquetería. También Culpeper aseguró que Lady Rochford lo había "provocado" para que iniciara una relación secreta con la reina. "Pequeño tonto", se supone que dijo Jane afectuosamente de Culpeper cuando él (según Catalina) se negó a terminar su encuentros, "vos (Catalina) dejad que los hombres os miren, porque os mirarán". Además, Thomas la culpó por "haberle incitado a amar a la reina". A juzgar por el pasado sentimental de Catalina Howard (sus relaciones prematrimoniales con Henry Manox y Francis Dereham en la mansión de su abuela en Norfolk) y el encanto de Don Juan de Thomas Culpeper, es imposible que alguno de ellos necesitara ser persuadido por Jane a la hora de comenzar el romance. Pero no cabe duda que Jane Rochford, la reina Catalina y Culpeper, de diferentes formas, estaban todos involucrados en un terrible lío que ninguno de ellos debío haber imaginado siquiera por un instante.
Mientras duró su arresto en la Torre, Jane fue interrogada durante varios meses, pero como pertenecía a la nobleza no la torturaron. Bajo presión psicológica, sin embargo, parece ser que sufrió una crisis nerviosa y a principios de 1542 fue declarada loca. Su condición de demente imposibilitaba ser juzgada por su participación en el adulterio de la reina, no obstante, Enrique VIII estaba determinado en darle un castigo y para ello otorgó una ley que permitía la ejecución de los enfermos mentales. Jane fue condenada a muerte por la Ley de Proscripción (The Act of Attainder) es decir, sin juício y la fecha de ejecución se fijó para el 13 de febrero de 1542, el mismo día que Catalina Howard.
Catalina, en el momento su ajusticiamento, estaba "tan débil que casi no podía hablar", sin embargo no estaba histérica. Según el relato de un español, confesó su dolor por la muerte de Culpeper y que sentía mucho que cayera en desgracia por su causa. Al final gritó: "Muero siendo reina; pero hubiera preferido morir siendo esposa de Culpeper. Catalina Howard fue ejecutada entonces, limpiamente, sobre el mismo cadalso y en el mismo lugar que su prima Ana Bolena menos de seis años antes.
Jane, que había estado en el cadalso asistiendo la muerte de la joven, y a pesar de su colapso nervioso que sufría los últimos cinco meses, estaba calma y seria en aquel momento. Le llegó entonces su turno. A diferencia de la reina, que no tembló , ella pronunció "un largo discurso" sobre sus faltas. Según Otwell Johnson, que presenció la ejecución de las dos damas, ambas "tuvieron el final más piadoso y cristiano".Habían expresado "su viva fe en la sangre de Cristo solamente" de modo que él creía que sus almas estaban ahora con Dios. "Con palabras buenas y semblantes serios, desearon que toda la gente cristiana tomara nota de su digno y justo castigo con la muerte". Tal condena había sido merecida por sus ofensas contra Dios, y "también muy peligrosamente contra la Majestad del rey". Tanto Catalina como Lady Rochford terminaron implorando sinceramente por la preservación de Enrique VIII. Según Marillac, embajador de Francia, debido la la debilidad de la reina es probable que la mayor parte del discurso lo haya tomado Johnson de Jane antes que de Catalina, aunque la intención de la reina era lógicamente la misma.
Lady Rochford fue ejecutada sobre un patíbulo aún húmedo y resbaladizo por la sangre de su señora. Ambos cuerpos, el de Catalina y Jane, fueron llevados como el de Ana Bolena a la cercana capilla de St. Peter ad Vincula, donde fueron enterrados. No sabemos si ella pidió perdón por las calumnias profesadas contra su marido y cuñada, no se conserva ningún relato que nos pueda asegurar si realmente lo hizo. Aunque hay fuentes que afirman que se arrepintió por ese sordido delito.
¿Por qué será que Jane se involucró en el romance de la reina, después de lo que había sucedido con Ana Bolena? La historiadora Julia Fox afirma en su biografía dedicada a Jane Bolena, que ella no podía negarse a las peticiones de Catalina y si se lo hubiera contado todo al rey, probablemente lo la hubiera creido. Pero Jane tenía otras opciones, podrían haberse retirado de la corte y no ser participe del asunto. ¿Era ambición? A lo mejor se sentía orgullosa de que la reina pensara en ella como intermediadora en su relación adultera. La unica ocupación de Jane era ser una dama de compañía, era lo que le habían enseñado desde su adolescencia. La vida en el campo, lejos de un palacio carecía de sentido para ella. Como no se conservan cartas suyas y existen pocas descripciones sobre su figura, es imposible saber lo que realmente pensaba sobre Ana Bolena, su marido o cualquier acontecimiento de la época. Nunca conoceremos la verdadera personalidad de Jane Bolena. Esta dama silenciosa se dedicaba a observar y nunca revelar nada, o sea fue una perfecta cortesana.

Bibliografía:
Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.
en.wikipedia.org/wiki/Jane_Boleyn,_Viscountess_Rochford
www.geocities.com/boleynfamily/george/jane.html
scandalouswoman.blogspot.com/2008/09/woman-in-shadows-life-of-jane-boleyn.html
Fotos de la película "Las Hermanas Bolena" (2008)

miércoles, 15 de abril de 2009

Lady Jane Bolena, Vizcondesa de Rochford: Primera Parte




Lady Jane Bolena fue una dama de la nobleza inglesa que vivió durante el reinado de Enrique VIII. Se hizó conocida por ser cuñada de la segunda esposa de Enrique, Ana Bolena y dama de compañía de su quinta consorte, Catalina Howard.

Lady Jane Bolena (Jane Boleyn) nació como Jane Parker, era hija de Henry Parker, 10 º Barón de Morley y de Alice St John. Nació en Norfolk, Inglaterra alrededor del año 1505 en el seno de una familia adinerada, políticamente influente y muy respetada entre la clase alta del reino. Su padre era un gran intelectual que cursó estudios en Oxford, con un gran interés por la cultura y la educación. En su juventud, Sir Parker había servido en la casa de Margaret Beaufort, condesa de Richmond y madre del monarca Enrique VII. Posteriormente, en 1523 heredaría el título de Barón de Morley.

En su residencia en Norfolk, Jane y sus hermanos habían crecido rodeados de niñeras e institutrices. Le dieron una educación típica de las mujeres de su época, le enseñaron a leer y a escribir y lo más importante como llevar una casa. No podrían faltar la costura y el bordado, los pasatiempos más comunes entre las damas de la nobleza. Probablemente a la edad de doce años, fue enviada a la corte para formar parte del séquito de la reina Catalina de Aragón. Jane fue una de las damas del reino que acompañó la comitiva real a su famosa visita a Francia en 1520, que fue conocida como "El Campo de la Tela de Oro". Dicho encuentro diplomático reuniría a los dos monarcas más ilustres del Renacimiento, Enrique VIII y Francisco I.

No tenemos registros sobre su aparencia física ni tampoco ningún retrato suyo. Podemos suponer que era probablemente bella, si tenemos en cuenta que fue una de las ocho damas elegidas para participar en la mascarada titulada "Château Vert". Este evento organizado en 1522 por el cardenal Wolsey en York Palace, sería una bienvenida a los embajadores imperiales. Jane interpretaba el papel de "Constancia" y Ana y María Bolena personificarian la "preserverancia" y la "amabilidad" respectivamente.

A finales de 1524 o principios de 1525, Jane se casó con George Bolena. Este caballero era un excelente partido para ella. Los Bolena habían llegado muy lejos y gozaban del favor real gracias en parte al amorío de Enrique VIII con la hermana de George, María Bolena.Como regalo de bodas, el monarca inglés dió a los novios la casa de Grimston en Norfolk. Desde que se convirtiera en Vizcondesa de Rochford por su matrimonio, a partir de entonces sería conocida en la corte como "Lady Rochford".

La influencia e riqueza de la familia iba en aumento desde que Enrique VIII se encaprichara por Ana Bolena en 1526. El rey estaba encantado con su "damisela joven y fresca". Se le regalo a Jane y a su esposo el Palacio de Beaulieu, que lo utilizarian con su residencia principal.



Tradicionalmente, el matrimonio entre Jane y George se describe como una unión infeliz. Algunos historiadores afirmar que George Bolena era homosexual, eso explicaría que hayan tenido un matrimonio tan miserable. El tema es bastante contradictorio, no hay evidencias concretas que podamos afirmar que eso fuera cierto. Se dicen que George era un joven muy atractivo, talentoso y la vez promiscuo, pero no se sabe a ciencia cierta sus inclinaciones amorosas.
No hay constancia que George y Jane hayan tenido descendencia. Se ha pensado que George Bolena, Decano de Lichfield, podría haber sido su hijo.Es de extrañar, ya que habría heredado los títulos de los Bolena si realmente fuera su heredero.Lo más seguro es que se tratara de un primo lejano.

Como resultado del ascenso de Ana, Lady Rochford apareció al lado de su cuñada en un baile de máscaras en Calais en 1531. Era un espectaculo dedicado a Francisco I de Francia. Cuando Ana fue coronada reina de Inglaterra en 1533, ella fue nombrada una de sus damas de compañia de sus aposentos.
Alrededor de 1534-5, por razones inciertas, Jane se volvió en contra de la reina. En el verano de 1535, ella fue demasiado lejos al tomar parte de una manifestación en contra de Ana junto a otras esposas de varios ciudadanos londinenses.





Ana Bolena caería en desgracia en Mayo de 1536, la prueba necesaria para acusar a la reina de incesto con su hermano George procedian del testimonio de su esposa Jane. Los comentarios negativos que se hicieron mucho después, sugerian que Ana "deseando mucho tener un hijo varón que sucediera al padre, y hallar que el rey no la contentaba" usó a su hermano (entre otros) para concebir un hijo. Eso era muy diferente a la evidencia presentada en su momento. Lady Rochford se refirió a una "indebida familiaridad" entre hermano y hermana. Simplemente eso fue lo que dijo. Su marido mismo habría exclamado con amargura ante sus jueces: "Sobre la envidencia de sólo una mujer estáis dispuestos a creer ese gran mal de mí." Hubo por otro lado un vago comentario acerca de que Lord Rochford estaba "siempre en el cuarto de su hermana", algo que no constituye ningún delito ni, pensaría uno, es prueba de incesto.

La cuestión de la impotencia de rey, sobre la cual se rumoreaba en la corte, podría ser una arma letal para eliminar a Ana. Fue entonces cuando se presentaron las palabras fatales de la reina Ana a lady Rochford. Su cuñada le contó que "el rey era incapaz de hacer el amor con su esposa y que no tenía ni habilidad ni virilidad". Aunque el documento se había redactado en la corte, George Bolena tuvo la presencia de animo de leerlo en voz alta. Fue mucho más prejudicial que la insensatez relativa al incesto, porque tenía mayores posibilidades de ser verdad.

Ahora la pregunta que todos estabamos esperando!¿Que motivos tenía lady Jane Bolena para acusar a Ana y George Bolena de incesto?
Los motivos de Lady Rochford se desconocen: su padre lord Morley, había sido un devoto partidario de la reina Catalina, y ella misma podía estar tratando de contribuir a la causa de María, la hija de Catalina. O tal vez tratara de permanecer al lado del ganador a pesar de la desventaja de la "culpa" de su esposo. De esa forma sería capaz de conservar su título y herencia.
Luego está la versión más novelada y extendida. Dicen estaba celosa y envidiosa de la afinidad que compartían su marido y su cuñada, y también de las atenciones que profesaba hacía otras personas, como por ejemplo el músico Mark Smeaton. Se sentía desplazada y en un segundo plano.

Nadie tuvo clemencia de la reina Ana y de su hermano. George Bolena fue ejecutado con un hacha el 17 de mayo de 1536. Dos días después le acompañaría su queridísima hermana, ejecutada por la espada de un verdugo expresamente traído de Francia. Las palabras de Jane fueron vitales y determinantes para este trágico desenlace, pero nadie podrá jamás adentrarse en los enigmáticos pensamientos de esta dama. Puede que la tachemos de villana, sin embargo no se sabrá nunca las razones de porque testificó en contra de quién supuestamente más amaba.



Bibligrafía:

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

en.wikipedia.org/wiki/Jane_Boleyn,_Viscountess_Rochford

scandalouswoman.blogspot.com/2008/09/woman-in-shadows-life-of-jane-boleyn.html

Escenas de la película "Las hermanas Bolena"