miércoles, 18 de junio de 2008

Francisco I, "el mecenas de las artes"



Francisco I de Francia (Cognac, 12 de septiembre de 1494 - Rambouillet, 31 de marzo de 1547), era hijo de Carlos de Angulema y de Luisa de Saboya, corresponde a la rama de Valois-Anguelema de la dinastía de los capetos.Está considerado como el monarca emblemático del período del Renacimiento francés.Accede al trono en 1515 a los 20 años en una ceremonia fastuosa en la Catedral de Reims. El soberano fue un personaje extravagante, generoso, vivaz, cortes y valiente, además de gran guerrero, o sea el clásico caballero renacentista.Allí donde fuese era el centro de atención y disfrutaba en las justas, los bailes y las cacerías hasta caer muerto de cansacio. Aparte de todo eso, fue un humanista de su tiempo, fomentó el desarrollo de las letras y las artes en su país.No sin motivo fue conocido como " el Magnifico".

Entre su perceptores destacaron: François Desmoulins, su profesor de latín (lengua que Francisco nunca asimilará completamente), el italiano Gian Francesco Conti, y Christophe Longueuil inculcaron en el joven Francisco una enseñanza profundamente inspirada por el pensamiento italiano. La madre de Francisco estaba interesada también en el arte renacentista y transmitió esa pasión a su hijo el cual, durante su reinado, dominó la lengua italiana a la perfección.

Debido al aprecio que sentía por el arte, convenció a grandes pintores y sabios humanistas para que acudieran a Francia y embellecieran su reino a mayor gloria de su nombre.Entre ellos Andrea del Sarto y Leonardo da Vinci. Su objetivo era conseguir que su nación fuera un foco tan importante como era Italia en ese momento. A sus cortesanos les decía: "Yo puedo crear a un noble, pero sólo Dios puede crear a un gran artista". Todo ese amor por la literatura, la filosofía y el arte surgió en sus viajes de juventud por las cortes italianas y las reuniones que mantuvo con artistas célebres.

Francisco I manifestaba un verdadero afecto por Leonardo, al que llamaba "padre mío".En 1517 el monarca lo invitó a su país,se alojó en el castillo de Clos-Lucé, cerca de Amboise, honrado con el título de premier peintre, architecte, et mecanicien du roi y de una pensión de 5.000 escudos. Da Vinci le mostró una serie de pinturas que causaron su admiración y que han sido identificadas como la Gioconda, San Juan Bautista y La Virgen, Santa Ana y el Niño.Como anecdota de una de sus obras, podremos citar que la Monalisa, al haber sido adquirida por Francisco, fue ubicada nada mas y nada menos, que en su cuarto de baño!!

A la muerte del maestro en 1519, el rey se sintió bastante apenado, había perdido uno de los grandes genios, y aparte de eso, un amigo. Existe incluso una historia que cuenta que Leonardo murió en los brazos de monarca, pero resulta poco creíble. Mismo así sigue siendo una leyenda querida por todos los franceses. Dicho momento quedó inmortalizado en una pintura de Ingres, perteneciente al estilo romantico:



Francisco y Leonardo


El rey hizo de Fontainebleau un palacio suntuoso y magnífico. Empeñado en conseguir grandeza para Francia y para sí mismo, planeó fastuosos proyectos y no regateó esfuerzos ni dinero para llevarlos a cabo. El Palacio, gracias a Francisco I, se convirtió en una lujosa residencia real. Se construyeron hermosos edificios en torno al Patio Oval y al Patio de la Fuente y, sobre todo, una extraordinaria galería con bellísima decoración pictórica. La fachada principal del edificio se encuentra al oeste del Patio del Caballo Blanco y fue construida en esta época, aunque la escalera de acceso es posterior.



Palacio de Fontainebleau

Incluso en el castillo, llegó a fundar su escuela de pintura, adonde asistieron maestros tan importantes como Rosso Fiorentino, Francesco Primaccio y Benvenuto Cellini.
El soberano también reunió en Fontainebleau una Biblioteca espléndida con más de 1500 volúmenes, en idiomas tan variados como el griego, hebreo y árabe. Era un monarca muy itinerante , cambiaba de residencia con frecuencia, pero nunca se olvidaba de llevar un baúl lleno de libros a todas partes. A los viente años de haber iniciado la biblioteca ya contataba con 3600 títulos. Tales escritos constituyeron la Base de la futura Bibliothèque Nationale.

Fontainebleau es un monumento a Francisco I, mecenas de humanistas, sabios y artistas. Era su palacio favorito, lo llamaba "Chez moi" y siguió mejorandolo durante toda su vida.

Fuentes Bibliográficas: Diana de Poitiers y Catalina Medicis, rivales por el amor de un rey del Renacimiento (Princesa Michael de Kent), http://es.wikipedia.org, http://wapedia.mobi/es, http://www.cecilgoitia.com.ar.

3 comentarios:

mar dijo...

Cada dia me gusta mas tu blog, estoy aprendiendo muchisimo contigo, y me encanta lo que escribes.
Sabes me ha chocado lo del cuadro de la monalisa en el baño...increible!!
Un besito y una estrella.
Mar

carolbjca dijo...

Hola Mar! Muchas gracas por tu comentario. Lo del poner el cuadro de monalisa en el baño también me llamo bastante la antención!

besos,

Caroline

Elizabeth dijo...

Hola..queria preguntarte si el Palacio de Fontainebleau fue la residencial real de Francisco I durante sus primeros años en el trono. Gracias espero tu respuesta