viernes 17 de septiembre de 2010

La joven astuta Luisa de Saboya

Manuscrito iluminado que posiblemente retrate a Luisa de Saboya ataviada con vestimentas exóticas.Cognac (1496-1498), obra de Octavien de Saint-Gelais (b. 1468-d. 1502). Extraído de la traducción al francés de Epistulae heroidum de Ovidio que fue encargada por la propia Luisa.


Luisa de Saboya (1476-1531) era hija de Margarita de Borbón y del conde de Bresse, quien, en 1496, se convirtió en duque de Saboya. Es notorio mencionar que también fuese sobrina de Pedro y Ana, duque y duquesa de Borbón. La princesa Ana de Beaujeu (1462-1522), así se llamaba la duquesa de Borbón, era también la hija mayor de un rey, Luis XI, y hermana de otro, Carlos VIII. Su padre le tenía mucha estima e incluso en una ocasión el monarca llegó a proclamar que era " "la mujer menos loca de Francia", y ordenó, desde su lecho de muerte, que se le otorgara el título de Regente del reino (1483-1491) mientras durara la minoría de edad de su hermano Carlos.

Ana de Beaujeu, su hija Suzanne y Santa Ana


Carlos VIII

La joven dama Luisa de Saboya ,siendo todavía una niña, fue enviada al castillo de Amboise donde vivía Ana de Beaujeu. Era tradición que las muchachas de la alta nobleza fueran instruidas en la residencia de una dama ilustre. Desde luego, no existía nadie mejor que la cultivada duquesa de Borbón, tan alabada por su sensatez, autoridad, cultura y sabiduría. En la casa de Ana de Beaujeu, Luisa de Saboya tuvo la oportunidad de unirse a un grupo selecto, formado por vástagos de casas muy nobles, y allí fue educada en los principios y tradiciones de una corte real.


Manuscrito iluminado de Eloisa educando a su pupilo. Brujas, 1483-1490.

En 1487 el castillo de Amboise era todavía medieval. Como sus sólidos similares de las cercanías, los de Loches, Langeais y Chinon, el castillo había sido construido para guerrear; la construcción era suficiente para hacer frente a los ataques y las ventanas, pequeñas y escasas por precaución.Luisa de Saboya, tenía su modesto rincón en el cuarto de labor, donde pasaba el tiempo dedicándose a los tapices y a los bordados, además de aprender a tocar el laúd.


Castillo de Amboise hoy en día

Cuando Luísa tenía apenas once años y medio, Ana de Beaujeu concertó su matrimonio con un hombre de veintinueve años, Carlos de Orleans, conde de Angulema y príncipe de sangre real. Cabe destacar que Luisa era algo más joven que las novias de las bodas que acostumbraba pactar la duquesa de Borbón, y hay un rumor que cuenta que esta decisión tan precipitada se debiera a que a Ana nunca simpatizó con la joven y deseaba verla lejos de su casa.

Carlos, era un patético conde que prefería los libros y las mujeres al gobierno del Estado. Durante tres años, su futuro marido estaba entre los rebeldes de la corona. Escasamente se conocían, y él no mostraba el menor interés por ella. Cuando finalmente apareció en el decadente castillo de su esposo en Cognac, la novia-niña supo que Carlos tenía ya dos amantes. Una de ellas era Antoinette de Polignac, Dame de Combronde, que incluso ya había dado a luz a una hija bastarda del conde, Jeanne de Angulema. Por cierto, Carlos era además un ávido lector de Bocaccio y compartía a su vez las libidinosas inclinaciones de los personajes de este autor.

Pero semejante hecho no intimidaba a la joven Luisa que actuaba según el dicho: "sino puedes contra tu rival únete a él". Inteligente y astuta como ella sola, nombró dama de honor a Antoinette de Polignac y a la otra la convirtió en su doncella. En vez de una batalla entre esposa y amante, hubo instantáneamente, una gran amistad entre la mujer de veintiocho años, y de rango inferior, y la niña de la casa de Saboya. Antoinette se transformó en una aliada permanente de Luisa y futuramente en incondicional guardiana de sus hijos.

Continuará...


Bibliografía:

http://en.wikipedia.org/wiki/Anne_of_France


http://en.wikipedia.org/wiki/Charles,_Count_of_Angoul%C3%AAme

http://www.kimiko1.com/research-16th/TudorWomen/1480/HeloiseInstrPupil.html



Hackett, Francis: Francisco I, rey de Francia, Editorial Planeta de Agostini, Barcelona, 1995.

Kent, Princesa Michael: Diana de Poitiers y Catalina Medicis, rivales por el amor de un rey del Renacimiento, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005.
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viernes 10 de septiembre de 2010

Los últimos días de Ana Bolena: 8ª Parte


Mark Smeaton es conducido a
la Torre

La noche del 30 de abril de 1536, le advirtieron a Ana Bolena sobre el paradero del músico Mark Smeaton. Para su consternación, había sido detenido bajo sospecha de traición a la corona. Asimismo, fue informada, a las 11 de la noche de que la visita que tenía programada a Calais inexplicablemente había sido aplazada una semana.


Smeaton fue conducido a la Torre la mañana del 1 de mayo. En aquel funesto emplazamiento, posiblemente martirizado por despiadados verdugos, confesó que había cometido adulterio con la reina en tres ocasiones durante la primavera de 1535. Cabe destacar que fue el único de los hombres acusados que admitió su culpa.


El plan maquinado contra Ana era muy retorcido, incluyeron a Smeaton entre los supuestos amantes de la reina con el propósito de revelar cuán bajo había caído la soberana para satisfacer su lujuria y, de esta manera, contribuir a que el pueblo se pusiera más contra ella. Es cierto que algunos hechos indudablemente pudieron perjudicar todavía más su complicada situación. Ella misma insistió más adelante que Smeaton había estado en sus aposentos sólo dos veces: el 29 de abril, y en Winchester en 1535, cuando tocó el virginal para ella. Eso bastó para que fuera considerada una prueba de traición.


Las festividades del 01 de mayo


Ahora la acción se situa en el palacio de Greenwich, donde como era habitual se celebraba la tradicional festividad del 01 de mayo. Entre los presentes figuraban los nobles más ilustres de la corte presididos por el rey y la reina. Iba a empezar la justa entre George Bolena y sir Henry Norris, cuidador de la Bolsa Privada y prometido de la enamorada anterior del monarca, Madge Shelton, cuando, inesperadamente, Enrique VIII recibió un mensaje. Ana Bolena y los demás espectadores, presenciaron con asombro como el rey abandonaba el lugar sin dar satisfacciones a nadie con seis acompañantes, entre ellos Henry Norris, que como es sabido, era uno de sus hombres de confianza.

La misiva que acababa de llegar a sus manos probablemente estaba escrita por Thomas Cromwell en la cual afirmaba que Smeaton había confesado y que Norris era sospechoso. El rey permitió que las justas continuaran sin él y se marchó sin dirigir la palabra a su esposa. Tal y como se había ido de casa desde Windsor sin decirle adiós a la reina Catalina de Aragón, ahora salió de Greenwich sin despedirse de la reina Ana. Nunca más volvió a verla. Los Bolena presentían que les avecinaba un futuro incierto.





Thomas Cromwell corría un grande riesgo incriminando a Sir Henry Norris, ya que si finalmente resultaban falsas sus acusaciones, podrían acarrearle fuertes represalias por parte del rey. Enrique VIII tenía mucha estima hacía Norris, era uno de sus amigos y colaboradores más íntimos, sin embargo, a pesar de la amistad que les unía, el monarca decidió creer a Cromwell, lo cual nos hace suponer que las pruebas contra Norris eran bastante convincentes.

Norris recibió la orden de acompañar a su señor a York Place, y durante el viaje le acusó personalmente de haber cometido adulterio con la reina ya en octubre de 1533, hecho que Norris negó con todas sus fuerzas, y prometió a su señor que lucharía con cualquier caballero que se atreviera a profesar injurías contra el honor de la reina. Mismo suplicando al rey su inocencia, fue detenido y encaminado a la Torre al amanecer del día siguiente.

Ana Bolena y su hermano son arrestados

Lo que todavía resultaba más soprendente, fue el arresto de Lord Rochford, el día 02 de mayo. Si caía en desgracia el hermano de la reina, ¿quién podría ya estar a salvo?




La reina no se había enterado de nada de lo que estaba sucediendo. En mañana del día 02 de mayo asistía apaciblemente a un partido de tenis, cuando fue avisada que su tío Norfolk había llegado, acompañado de Cromwell, Lord Audley, Lord Fitzwilliam y otros miembros de la Cámara Privada.



La reina fue arrestada y acusada de los más horribles crímenes, no solo de adulterio sino también de incesto (la pena para ese cargo podía ser la hoguera) y, la más terrible, de conspiración para asesinar al rey. La acusación más abominable, desde luego fue la de incesto y estaba calculada para provocar una enorme repugnancia e indignación pública, especialmente porque, a finales de 1535, cuando había tenido la supuesta aventura con su hermano, George Bolena, estaba embarazada.


La declaración de Jane Bolena, fue el detonante que impulsó aquella grave acusación de "familiaridad indebida" entre su esposo y la hermana de éste, aunque Rochford recibió un mensaje por medio de Carew y Bryan que decía que su esposa pensaba interceder ante el rey por él. No fue nada más que una mera ilusión, no hay constancia que lady Rochford obrara de esa manera. En aquel tiempo se creía que la esposa de George había actuado impulsada por la "envidia y los celos" que le inspiraba la estrecha relación entre Rochford y Ana. Por lo tanto, dejaba entrever que el hijo que Ana esperaba en vientre no era de Enrique.

La reina en la Torre




Después Ana fue encaminada a la Torre. Tardaron en llegar alrededor de dos horas. Se dice que la reina estaba al borde del colapso en el momento que contempló aquel aterrador emplazamiento. Solo hacía tres años recorrió el mismo camino para la ceremonia de su coronación. ¡Qué lejos ya quedaban aquellos momentos de júbilo!

Ana no pudo dominar sus emociones y comenzó a gritar. Se la oyó exclamar: "Fui recibida con mayor ceremonia la última vez que estuve aquí". El contestable de la Torre, Sir William Kingston, un hombre justo y bondadoso, trató de consolarla. Le aseguró que no la pondrían en un calabozo, sino en las habitaciones que había ocupado antes de su coronación. Ella lo recompensó arrodillándose y exclamando: "Es demasiado bueno para mí." Luego lloró y entonces "se puso a reír".



Finalmente Ana pudo cruzar el patio, no obstante parecía que no tenía más fuerzas para proseguir hasta sus nuevas estancias. Cayó de rodillas. Frente a su escolta de lores, imploró a Dios que la auxiliara "ya que no era culpable de la acusación".


Bibliografía:

Denny, Joanna: Anne Boleyn: A new life of England´s tragic Queen, Portrait Books, London, 2005.

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007

Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

jueves 9 de septiembre de 2010

I Edición del Tudor Court Festival


¿Cuándo?: 1, 2 y 3 de Octubre de 2010
¿Dónde?: Colegio Madres Mercedarias de Don Juan de Alarcón (Madrid) ~ Edificio Renacentista (siglo XVI)
¿Inscripción?: 40€ (todo incluído, salvo alojamiento)

Un histórico viaje en el tiempo que te transportará a la Corte de Enrique VIII de Inglaterra.



Vive durante un fin de semana recreando el siglo XVI. Siéntete como si pertenecieras a la Corte, formando parte de la dinastía de los Tudor, o interpretando a cualquiera de los personajes más influyentes que rodearon al Monarca. Entra de lleno en las intrigas palaciegas y enterate del último rumor que corre por los pasillos del Palacio de Whitehall.

Talleres, actividades, conferencias, video forums... Todo relacionado con la época. Además, no te puedes perder el gran banquete y baile del sábado por la noche, al más puro estilo Tudor. ¡Desempolva ya tus mejores galas para asistir a las celebraciones por el nacimiento de la Princesa Elizabeth Tudor!

¡Recrea la historia con nosotros! ¡Forma parte de ella!

¿Te lo vas a perder?


Más información:


http://tudorfestival.webcindario.com/

http://es-es.facebook.com/pages/Tudor-Court-Festival/206716722445?ref=ts


Para cualquier duda o consulta:


tudorcourtfestival@gmail.com


PLAZO DE INSCRIPCIÓN ABIERTO, SOLO HASTA EL 26 DE SEPTIEMBRE