viernes, 16 de enero de 2009

Jane Seymour "Obligada a obedecer y a servir": Segunda Parte




Enrique VIII y Jane Seymour se comprometieron secretamente en Hampton Court, temprano, en la mañana del 20 de mayo, veinticuatro horas después de la ejecución de Ana Bolena. Al poco tiempo, el 30 de mayo de 1536 se celebró oficialmente el matrimonio en el "gabinete de la reina" en Whitehall.El 04 de junio fue públicamente declarada reina. Ella eligió como moto: "Obligada a obedecer y a servir".

Jane no pudo disfrutar de una gran coronación tal y como lo hizo Ana, la anterior consorte. Era verano y la peste se extendía por todo Londres. El rey le dijo que debería esperar hasta primavera para ser coronada. Pero se rumoreaba, que Enrique no tenía ninguna intención de hacerlo hasta que su esposa diera a luz a su ansiado hijo.

Se cuenta que era una dama que disfrutaba de los placeres sencillos. Adoraba los jardines y era una costurera experta, cuyo trabajo se exponía en los palacios reales más de un siglo después de su muerte. También le gustaban la caza y la pesca e iba de cacería siempre que podía.

Una de sus primeras medidas como reina, fue lograr la reconciliación entre Enrique VIII y su hija María. Consiguió que Enrique permitiera que Lady María regresara a la corte, donde le dió procedencia como "la primera después de la reina". Jane tomaba a María de la mano y caminaba con ella como su igual, y se negaba a ser la primera en cruzar las puertas. Apenas les separaban siete años de diferencia y se hicieron muy buenas amigas, además de compartir el fervor religioso por la vieja fe.

La corte de la reina Jane, si debía ser espléndida, también debía ser decorosa. Se cuenta que era estricta en cuanto a los trajes de sus damas, prohibiendo la moda francesa introducida en la corte por Ana Bolena. Se decía que sus amistades eran sólo femeninas y su reinado se caracterizó por transmitir una atmósfera severa, casi opresiva. Se preocupaba por los mínimos detalles, muchas veces sin importancia, quería que todo estuviera impecable.

Finalmente a principios de 1537, el rey recibió la buena nueva que tanto ansiaba: su queridísima esposa estaba embarazada. El embarazo de Jane le despertó un deseo incontrolable de comer perdices.El monarca ordenaba traerlas desde Calais y Flandes. Engordó terriblemente y se tuvieron que ensanchar todos sus vestidos.

A comienzos de septiembre de 1537, la reina se retiró al Palacio de Hampton Court para reposar en vísperas del gran acontecimiento. El parto fue largo y difícil, pero al final, a las dos de la madrugada del 12 de octubre de 1537, la soberana dió a luz el esperado príncipe. Enrique VIII se monstró lleno de júbilo y lloró de alegría cuando sostuvo a su hijo en brazos por primera vez, y el país estalló en celebraciones.A la edad de 46 años, el monarca había logrado su sueño. El niño fue bautizado con el nombre de Eduardo, por su bisabuelo, Eduardo IV, pero más en particular porque era la víspera de San Eduardo. Las hermanas del joven príncipe, María y Elizabeth atendieron al esplendida ceremonia de bautismo. Jane acudió al gran evento, pero aún se encontraba débil y sin fuerzas. María actuó como madrina, Elizabeth la llevaba en brazos el tío del niño, Thomas Seymour.

A los pocos días de nacer su hijo, Jane contrajo fiebre puerperal, probablemente a causa de los métodos obstréticos poco higiénicos que se emplearon en el parto. Al día siguiente después del bautizo, su salud fue empeorando cada vez más. La fiebre y la infección dominaban de su cuerpo. Desgraciadamente, Jane murió a medianoche el 24 de octubre de 1537, sólo doce días después del nacimiento de su hijo. Tenía veintiocho años y había sido reina de Inglaterra menos de dieciocho meses.

El rey la consideró siempre su "verdadera" esposa, la única que fue capaz de darle el heredero varón que tanto deseaba. Tanto es asi que la enterró en la Capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, lugar que él había destinado para su propia tumba. Ella fue la unica de las seis consortes que descansó eternamente junto a Enrique VIII, y según cuentan, la que sinceramente le amó. El monarca vistió negro hasta 1538 y tardó más de dos años en volver a casarse.

Nunca sabremos si detrás de ese rostro bondadoso y servicial se escondía algo más. Su familia, los Seymour, no midieron escrúpulos hasta ver a su hermana en el trono de Inglaterra. En una corte con tantas ansias de poder, no sería de extrañar que la ambición se hubiera apoderado de ella también. Tal vez quisó actuar con cautela y sensatez, sin intrometerse demasiado en los asuntos de Estado, en vistas del trágico destino de la anterior consorte. Años después de su muerte, incluso mientras estaba casado con otra de sus esposas, Jane seguía apareciendo en los retratos reales como reina. Su especial condición como madre del heredero nunca fue olvidada.

Para finalizar os dejo con este bonito video con imagenes de Jane Seymour...




Fuentes Bibliográficas:

Weir, Alison: Enrique VIII, el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

es.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour

englishhistory.net/tudor/monarchs/seymour.html

www.luminarium.org/encyclopedia/janeseymour.htm

lunes, 12 de enero de 2009

Jane Seymour: "Obligada a obedecer y a servir": Primera Parte



Jane Seymour se hizó conocida por haber sido la tercera esposa de Enrique VIII y madre del futuro rey Eduardo VI. Fue la quinta hija de los diez hijos de John Seymour y Margery Wentworth. Los Seymour eran una familia de respetable e incluso rancio abolengo en una época en que tales cosas era importantes. Su apellido ,de origen Normando, se rumoreaba que era un tanto oscuro y en un princípio se pronunciaba St Maur. Se cuenta que ascendieron en riqueza e influencia gracias a una serie de matrimonios ventajosos con herederas de sangre noble.

Su padre, Sir John Seymour, acompañó a Enrique VIII en su campaña francesa de 1513 y estuvo presente en el Campo de Tela Dorada en 1520. Fue nombrado caballero y luego convertido en un Hidalgo del Dormitorio. También había sido Sheriff en Wiltshire y en Dorset, digamos que era una carrera poco notable, pero de todos modos lo situó al lado del monarca durante toda su vida.

La fecha exacta del nacimiento de Jane es desconocida, las fuentes indican que fue entre 1504 y 1509. Sin embargo la mayoría de los historiadores, como es el caso de Antonia Fraser, prefieren 1509. Poco se sabe sobre su vida antes de llegar al corazón del monarca inglés, pero se ha estudiado la posibilidad que terminara su educación en la corte francesa, a servicio de la reina María Tudor, y más adelante de la reina Claudia. Como anecdota curiosa, puede que compartiera el mismo techo que Ana Bolena, ya que ambas fueron damas de honor en el país galo y regresaron a Inglaterra al mismo tiempo.

Jane llegó a la corte inglesa como dama de compañía de la reina Catalina de Aragón. Sin embargo, enseguida Ana Bolena se coronó reina y sus atenciones se volcaron en la segunda esposa del soberano.Por esa razón, fue testigo de presenciar la tempestuosa relación entre Enrique y Ana.

En septiembre de 1535, Enrique VIII se alojó en la residencia de la familia Seymour en Wiltshire, Inglaterra. Es posible que haya sido allí que el rey por primera vez se fijara en ella. Pero no fue hasta febrero de 1536 que su interés por Jane se volvió más evidente. Para entonces el monarca no ocultaba su desinterés por Ana, y Jane era la candidata perfecta para reenplazarla como reina.

Que atributos poseía Jane suficientes para cautivar al rey Enrique?
Jane tenía alrededor veinticinco años cuando atrajo la atención del soberano por primera vez. Según las descripciones de la época, era "una mujer de sumo encanto tanto en el aspecto como en el carácter". Pero otras fuentes sugieren que parece probable que el encanto de su carácter superaba considerablemente en encanto de su aspecto. Chapuys, el embajador español, la describía de "estatura media y no de gran belleza". Su rango más distintivo era su famosa tez "blanca pura". Según Holbein, retratista de la corte, tenía una gran nariz y una boca firme, labios apretados, pero una cara de forma oval con una frente alta tan apreciada en aquel tiempo. La impresión predominante en sus retratos es ante todo el de una mujer sensata, además de virtuosa y poseedora de una reputación impecable. A diferencia de sus hermanos y de Ana Bolena no simpatizaba con las ideas religiosas protestantes.

Enrique VIII empezó a cortejarla y le regalaba costosos obsequios que siempre devolvía. Además sus hermanos, Edward y Thomas Seymour, fueron promovidos en la corte. Le decía a su mensajero que recordara que ella era " una gentil dama de linaje recto y honorable y sin mancha", por encima de todo estaba su honor. Si el rey se dignaba hacerle un obsequio de dinero, rogaba que fuera cuando ella tuviera un matrimonio honorable. Lejos de sentirse desilusionado, el soberano se sintió encantado con ese rechazo. En abril de 1536, Edward Seymour, hermano de Jane, y su esposa cambiaron sus habitaciones por unas que tenía paso directo a unos aposentos del rey, así Enrique podía visitar a Jane de una forma más discreta y privada.

El deseo del monarca de casarse con Jane aceleró las falsas acusaciones de adulterio contra la reina Ana. La reciente muerte de Catalina de Aragón también contribuyó para considerar su decisión. El monarca estaba dispuesto a deshacerse de su actual esposa a toda costa, y la presencia de Jane fue el detonante para tomar tan drástica decisión. La desgracia de Ana fue haber abortado por segunda vez, haciendo que el monarca perdiera todas las esperanzas que diera a luz a su ansiado hijo varón. El rey estaba convencido que si se libraba de Ana y se casaba legítimamente con Jane sería posible engendrar su deseado heredero. Ana Bolena fue declarada culpable de todos los cargos que se le imputaban y condenada a muerte. Fue ejecutada por la espada del verdugo el 19 de mayo de 1536.

Esta historia continuará... el proximo post se publicará esta misma semana...

Fuentes Bibliográficas:

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

es.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour

en.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour

englishhistory.net/tudor/monarchs/seymour.html

www.luminarium.org/encyclopedia/janeseymour.htm

www.tudorhistory.org/seymour/

sábado, 3 de enero de 2009

Henry Fitzroy, I Duque de Richmond y Somerset



Henry Fitzroy era hijo de Enrique VIII y de Elizabeth Blount, una dama de compañía de Catalina de Aragón. Nació el 15 de junio de 1519 en una casa llamada Jericho en Blackmore, cerca de Chipping Ongar, en Essex. Dicen que era "un apuesto varón de belleza parecida a la del padre y la madre".La falta de herederos varones al trono era una preocupación constante para el soberano, algo que realmente le afligía y le causaba un gran malestar. Desde su nacimiento, el rey sintió una verdadera adoración por él y no dudó en reconocerlo abiertamente como su hijo ante toda la corte.

Fitzroy era el tradicional apellido de un bastardo real, que indicaba orgullosamente su parentesco. El prefijo de su apellido "Fitz" significa hijo, y "-roy" deriva del francés "roi". Otra señal de que Henry gozaba del favor de su padre, era tener como padrino de bautizo al Cardenal Wolsey, que a su vez también había sido padrino de su hermanastra María, tres años y medio antes. La aceptación de Henry Fitzroy no era en sí misma excepcional en una época en que los nobles de toda clase, así como los reyes, veían como su deber ocuparse de sus hijos bastardos. Enrique VIII ordenó que Wolsey se hiciera cargo de su educación, pero parece ser que durante sus primeros años el niño permaneció al lado de su madre.

A la edad de 6 años, el 06 de junio de 1525 fue elegido miembro del orden de los Caballeros de la Jarretera. La ceremonia solemne de la posesión del título se celebro en la Capilla de San Jorge en Windsor, donde ocupó la segunda silla al lado del rey. La reina Catalina, que desde hacía tiempo conocía la existencia del muchacho y parece que no albergaba ningún rencor personal contra él, presenció la ceremonia desde su camarín. Pocos dias después, el 18 de junio, el rey Enrique elevó a su hijo a la dignidad de duque de Richmond y Somerset y conde de Nottingham. Estos títulos reales no indicaban un heredero al trono, pero subrayaban la elevada condición y la sangre real del nuevo duque. Enrique VIII en persona diseño su escudo de armas.

Si fuera poco todo eso, se atribuyeron grandes propiedades al pequeño Henry, que además fue nombrado gran almirante, teniente general al norte de Trent y custodio de todas las provincias hasta Escocia. El duque de Richmond iría al norte para ser educado de la manera que convenía a su posición. Según un embajador veneciano, que presenció la ceremonia, le quedó claro las intenciones del rey: "Ahora es el primero después de Su Majestad, y bien podría ser ensalzado, por voluntad del rey, a cosas más altas". Logicamente la reina, no se pusó nada contenta con la situación, se ofendió mucho a causa del ascenso del niño, pues claro está, lo vio como una amenaza a posición de su hija, la princesa María. Aparte de todos los títulos que le fueron otorgados, Henry recibía una gran suma de dinero anual suficiente para que pudiera considerarse la segunda persona más rica de toda Inglaterra, superado unicamente por el rey.

En 1530, en medio del brote de peste que asolaba toda Inglaterra, Enrique VIII envió a sua hijo al Castillo de Windsor, donde le haría compañia el hijo del duque de Norfolk, Henry Howard, que ya era conde de Surrey. Ambos eran de edad similar, Fitzroy 11 y Howard 13. Eran compañeros inseparables, jugaban juntos al tenis, montaban a caballo, cazaban.Permanecieron allí dos años y se harían amigos íntimos compartiendo muchas vivencias juntos. Años más tarde el conde de Surrey recordaría aquellos tiempos con añoranza mientras se encontraba nuevamente en el castillo de Windsor, pero ahora en calidad de prisionero. El poema a continuación describe el despertar de la adolescencia, siendo uno de sus poemas más conmovedores del que fue unos de los poetas más grandes de su época. Esta obra revela mucho sobre los años de formación de Henry Fitzroy que cualquier otra fuente:

Tan cruel prisión, ¿como pudo suceder ¡ya!,
como la orgullosa Windsor?, donde yo, ansioso y gozoso,
Con el hijo de un rey pasé mis años infantiles
En mayores festejos que los hijos de Troya de Príamo:
Donde cada dulce lugar devuelve un amargo sabor,
Los grandes jardines verdes donde solíamos pasar el tiempo
Con los ojos alzados hacia la torre de las doncellas,
Y serenos suspiros como los de los enamorados.
Las casas señoriales, las damas luminosas,
Los bailes cortos, largos cuentos de gran deleite,
Con palabras y miradas que por fuerza lamentarían los tigres,
Donde cada uno de nosotros defendía el derecho del otro.




Henry Howard, conde de Surrey y gran amigo de Henry Fitzroy

En la primavera de 1532 volvió al sur de Inglaterra, residiendo por un tiempo en Hatfield, y en otoño acompaño a su padre a Calais, para que estuviera presente en su encuentro con Francisco I. Su siguiente viaje fue a París junto a su amigo Henry Howard, permaneciendo allí hasta septiembre de 1533.

Varias propuestas matrimoniales llegaron a oídos del joven duque, entre ellas la sobrina del Papa Clemente VII, una princesa danesa,una princesa francesa y por último la hija de Leonor, reina consorte de Portugal, hermana de Carlos V, que más tarde sería reina de Francia. Al final la elegida fue una inglesa, Mary Howard, hija de Thomas Howard, 3º duque de Norfolk y hermana de su gran amigo Henry, conde de Surrey. La ceremonia se celebró el 25 de noviembre de 1533, ambos contrayentes contaban con 14 años. Temeroso que la actividad sexual debilitara a su hijo, al igual que ocurrió con su hermano Arturo, Enrique VIII ordenó que se pospusiera la consumación del matrimonio. Aún que la tradición dice que Ana Bolena era reaccia a esa unión, hoy en día se sabe que fue ella quién organizó el matrimonio de Mary y el hijo ilegítimo del rey. Por lo tanto la familia Howard estaba más cerca (en favores y en familia) al rey.



Mary Howard, duquesa de Richmond y Somerset

Después de su matrimonio la intención del rey era enviarlo a Irlanda, pero debido a su delicada salud prefirieron que se quedara en la corte.Se menciona su presencia en la ejecución de Ana Bolena el 19 de mayo de 1536. Desgraciadamente su prometedora carrera no duraría mucho, el joven duque de Richmond murió en el Palacio de Saint James el 22 de julio de 1536, a la temprana edad de 17 años. Se cree que la causa de su muerte fue la Tuberculosis. Su defunción se mantuvo en secreto: el rey ordenó a Norfolk, suegro de Richmond, que hiciera poner el cadáver en un ataúd de plomo, ocultarlo bajo un montón de paja y transladarlo en un carro de agricultor, con sólo dos servidores, al Priorato de Thetford, donde sería enterrado.

La muerte del Fitzroy se ocultó debido a los temores relativos a la sucesión, los cortesanos opinaban de que, pese a ser hijo bastardo,varón y a punto de alcanzar la madurez, tenía más oportunidades de suceder a su padre que las dos hijas de Enrique, María y Elizabeth, pues ambas habían sido desheredadas. Pero la muerte de Richmond dejó abierta la lucha por el trono.

Enrique VIII reprendió en público a Norfolk por no haber sepultado a su querido hijo con los honores que correspondían a su rango. Con el tiempo al monarca se le pasó el enfado y el cuerpo de Henry Fitzroy fue enviado a la iglesia de Framlingham en Suffolk, donde estaba enterrados muchos miembros de la familia Howard. La viuda de Henry, Mary Howard, a la que dejó virgen, tendría que luchar mucho tiempo para hacer valer sus derechos como esposa que era y se enojaría cada vez más con su padre por no apoyarla.

Enrique VIII sobrevivió a su hijo once años más y fue sucedido por su hijo legítimo Eduardo VI. Muchos historiadores afirman que Eduardo murió de tuberculosis como Henry Fitzroy. Sin embargo, otros historiadores como el doctor Julian Litten abrieron una nueva vía de investigación que relacione las muertes de Eduardo, Henry y su tío Arturo Tudor.

Existió una leyenda vampírica en torno a la figura de Fitzroy. Se cuenta que después de su aparente "muerte", volvio a ser visto por las calles de Londres un siglo despues, ya siendo coetáneo de William Shakespeare.

Henry Fitzroy es un personaje del programa televisivo Blood Ties( los hijos de la noche),una serie basada en los libros de Tanya Huff, trata sobre una policía que se retira debido a una discapacidad ocular y comienza a trabajar como detective privado. Uno de sus primeros casos que le toca comienza a acercarse a lo sobre natural comprobando la existencia de los vampiros. Así se encuentra con un atractivo vampiro con el que comienza a trabajar, Henry Fitzroy, que es hijo ilegítimo del Rey Enrique VIII. Según la serie Henry no murió de Tuberculosis, en realidad fue seducido por una vampira Cristina que lo transformó para que pudieran pasar toda la eternidad juntos.




Kyle Schmid interpreta al vampiro Henry Fitzroy en la serie Blood Ties


Fuentes Bibliográficas:

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

Weir, Alison: Enrique VIII, el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

es.wikipedia.org/wiki/Henry_Fitzroy

www.tudorplace.com.ar/aboutHenryFitzroy.htm

www.luminarium.org/encyclopedia/fitzroy.htm

en.wikipedia.org/wiki/Henry_Fitzroy_(TV_and_book_character)

en.wikipedia.org/wiki/Mary_FitzRoy,_Duchess_of_Richmond_and_Somerset

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Los Tudor y la Navidad: "Alimentos y Banquetes"



El pavo se introdujo por primera vez en Gran Bretaña en 1523, siendo Enrique VIII uno de los primeros en comerlo como parte de los festejos de Navidad. La popularidad de este ave creció rápidamente, y pronto, cada año, las grandes manadas de pavos podrían ser vistos caminando hasta Londres desde Norfolk, Cambridgeshire y Suffolk(donde se criaban y cebaban), llegando justo a tiempo para la cena navideña.
Como curiosidad, se convirtió en una tradición quitar la piel del pavo en primer lugar, a continuación cocinarlo, y por último, colocar el asado de nuevo en su piel original junto a una mesa principal de presentación.


La tarta típica de los Tudor para Navidad fue realmente un espectáculo para la vista, pero sería imposible que un vegetariano pudiera disfrutarla.El contenido de este plato consistía en una paloma dentro de una perdiz dentro de un pollo dentro de un ganso en un pavo, que era luego puesto en una masa,rodeado y servido con liebre, pequeñas aves de caza silvestres y aves de corral. ¡¡Cómo acabarían aquellos estomagos...!!


La tarta Tudor


En 1588, Elizabeth I ordenó que todo el mundo debería tener ganso para su cena de Navidad, ya que fue la primera comida que había después de la victoria de la Armada española y se creía que este gesto sería un digno homenaje a los marineros ingleses que lucharon frente a los españoles. Sin embargo, no se sabe cuántos pobres podrían llevar a cabo este fin, ya que el ganso seguía siendo un lujo caro y previlegio de pocos.


Los pasteles de carne picada y frutas (Mince Pies) también formaban parte de los festejos navideños.Se incluían trece ingredientes, que representaban a Cristo y sus apóstoles, por lo general, frutos secos, especias y, por supuesto, un poco de carne picada de cordero,en recuerdo de los pastores.


Mince Pies


Para bajar toda esa comida, existía una bebida llamada Wassail. La palabra "Wassail" se deriva de la anglosajona "Waes-hael ', que significa "tener buena salud ". El cuenco, hecho de madera, contenía un ponche de cerveza caliente mezclado con azúcar, especias y por último manzanas. Esta bebida se solía compartir con amigos y vecinos.Como parte de la ceremonia, una corteza de pan se colocaba en la parte inferior del cueco Wassail y luego como cualquier celebración actual, se hacía un brindis.

Fuentes Bibliográficas:

http://www.localhistories.org/tudorxmas.html

http://www.historylearningsite.co.uk/tudor_christmas.htm

tudorswiki.sho.com/page/The+Tudors+&+Christmas

www.historic-uk.com/HistoryUK/England-History/TudorChristmas.htm

sábado, 13 de diciembre de 2008

Elizabeth I de Inglaterra y la poesía



Elizabeth I de Inglaterra(1533-1603) era considerada una verdadera erudita para su tiempo,siempre quería aprender más y más.
Ella habitualmente estudiaba dos o tres horas diarias, y era muy buena leyendo los Clásicos, así como tenía un gran conocimiento de la historia. Sus aptitud para los idiomas significaba que ella podía leer libros en latín o en francés, y especialmente cuando se hizo mayor, le encantaba traducir textos clásicos al inglés. A la vez también adoraba escribir poesía (hoy en día aún se conservan sus escritos).

A continuación este poema escrito alrededor de 1569, vemos a una Elizabeth que analiza la contradicción del amor en sus diversos aspectos, reflexionando sobre las emociones que invadían su corazón. Algunos críticos afirmar que este poema iba dirigido a François, el arrogante Duque de Anjou. Según dicen, tan bella inspiración provenía de las malogradas negociaciones de matrimonio que matuvo con el Duque.

Esto puede tratarse de una mera anecdota para ocultar a quién realmente iba dirigido este poema: A Robert Dudley, primer conde de Leicester, y el gran amor de la "reina virgen".


A la partida de Monsieur

Sufro sin enseñar mi descontento,
Y amo, aunque deba aparentar odio.
No me atrevo a expresar mis sentimientos,
Parezco muda, aunque por dentro hablo.
Soy y no soy, en llamas me congelo,
Pues he dejado de ser yo, no soy más mía.

Este dolor es como mi sombra,
Me sigue al vuelo y vuela si la sigo,
Me acompaña y hace lo que hago,
Y me aflige su pena, que comparto.
No hay manera de alejarla de mi pecho
Hasta que el fin de las cosas la destierre.

Insúflame una pasión más tierna
Pues blanda soy, nieve derretida,
O sé cruel amor, y así sé amable;
Deja que flote o permite que me hunda.
Hazme vivir con un dulce deleite,
O déjame morir para que olvide que he amado.


On monsieur's departure

I grieve and dare not show my discontent,
I love and yet am forced to seem to hate,
I do, yet dare not say I ever meant,
I seem stark mute but inwardly do prate.
I am and not, I freeze and yet am burned,
Since from myself another self I turned.

My care is like my shadow in the sun,
Follows me flying, flies when I pursue it,
Stands and lies by me, doth what I have done.
His too familiar care doth make me rue it.
No means I find to rid him from my breast,
Till by the end of things it be supprest.

Some gentler passion slide into my mind,
For I am soft and made of melting snow;
Or be more cruel, love, and so be kind.
Let me or float or sink, be high or low.
Or let me live with some more sweet content,
Or die and so forget what love ere meant.


Fuentes Bibliográficas:

http://tudorhistory.org/poetry/elizabeth.html

http://www.elizabethi.org/uk/pastimes/

El poema de Elizabeth I de Inglaterra, On Monsieur`s Departure, fue traducido al español por Espejo Gótico.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Isabel de York," hija, hermana, sobrina, esposa y madre de reyes"


Isabel de York nació en el palacio de Westminster, el 11 de febrero de 1466, siendo la primogénita de los 10 hijos de Eduardo IV de Inglaterra y de Isabel de Woodville.

Nacida en medio de las disputas de la Guerra de las Dos Rosas, uno pensaría que ella tuvo una infancia difícil. De hecho, Isabel disfrutó de una vida agradablemente tranquila hasta la muerte de su padre en 1483. Sin embargo, cuando Eduardo IV falleció, las cosas tomaron un giro inesperado. El príncipe Eduardo, estaba residiendo en el Castillo de Ludlow, en la frontera con Gales, cuando supo de la muerte de su padre. Inmediatamente fue encaminado hacía Londres para ser coronado como Eduardo V. Por el camino, su tío Ricardo duque de Gloucester(que acababa de ser nombrado Lord Protector del reino) interceptó la caravana y le llevó hasta las dependencias del palacio de la Torre de Londres.

Isabel de Woodville desconfió de las intenciones de Ricardo, desde que transladó a su otro hijo Ricardo, duque de York, y sus cinco hijas a la Abadía de Westminster. Sin embargo, la reina madre estaba convencida de dejar al pequeño Ricardo unirse a su hermano en la Torre (con la excusa que el joven rey Eduardo V se sentía muy solitario) sobre la protección de Ricardo de Gloucester.

En ese momento, su tío Ricardo anunció que el matrimonio de Eduardo IV era inválido, alegando que su hermano era bígamo. A partir de entonces todos los príncipes de la casa real fueron declarados ilegítimos.Del joven rey Eduardo V y de su hermano Ricardo, duque de York, confinados en la Torre de Londres, nada más se supo de ellos.Así, sin ningún freno que lo detuviera, Gloucester se convierte en Ricardo III.Infelizmente,no hay constancia de como Elizabeth de York reaccionó ante la desaparición de sus jóvenes hermanos.

A pesar de Isabel ser ahora bastarda,se decía que Gloucester quería contraer matrimonio con ella. Pero su madre, en secreta correspondencia con Margarita de Beaufort, acordó el matrimonio de Isabel con el hijo de Margarita, principal rival de Ricardo III y heredero exiliado de la Casa de Lancaster, Enrique Tudor, duque de Richmond, quién hizo pública la promesa de casarse con Isabel si se convertía en rey de Inglaterra.

Dos años después de tomar el trono, Ricardo III fue derrotado por Enrique Tudor en la Batalla de Bosworth en agosto de 1485. Sin embargo, el nuevo monarca no se mostró muy apurado en casarse con Isabel. Dos meses más tarde, el 30 de octubre, Enrique es coronado, y continuó posponiendo la boda. Finalmente el Parlamento, bajo la presión popular, exhorta al soberano a cumplir su promesa. El matrimonio fue celebrado el 18 de enero de 1486 en la Abadía de Westminster.Su unión trajo el fin de la Guerras de las Rosas y el nacimiento de un único emblema, el de la Dinastía Tudor, uniéndose la rosa blanca de York y la rosa roja de Lancaster.

Nueve meses más tarde, la nueva reina da a luz a un hijo. Se le dio el nombre simbólico de Arturo, en honor al legendario rey. Isabel fue finalmente coronada reina consorte, el 25 de noviembre de 1487. A pesar de ser la soberana, en realidad la persona que regentaba el palacio era su suegra Margarita de Beaufort.La madre de la propia reina, Isabel de Woodville sospechosa de haber participado en un complot contra el nuevo monarca, fue encerrada en un convento de monjas y despojada de todas sus pertenencias.

Isabel y Enrique tuvieron siete hijos, cuatro de ellos sobrevivieron a la infancia: Arturo, Margarita, Enrique(futuro Enrique VIII) y María, un porcentaje bastante decente para aquella época.

El hijo mayor y heredero de la corona, Arturo, muere el 2 de abril de 1502, cinco meses después de haberse casado con la princesa Catalina de Aragón; este fatídico acontecimiento motivaría a que Isabel se embarazara por séptima vez, con el propósito de asegurar la continuidad dinástica de los Tudor.El 2 de febrero de 1503, en la Torre de Londres, Isabel da a luz una niña, que recibe el nombre de Catalina, en honor a su nuera Catalina de Aragón, como una hija para Isabel. La criatura apenas viviría unas horas. Trágicamente, la soberana seguiría a su hija nueve días más tarde, muriendo de fiebre puerperal en el dia que cumplía 37 años.

La relación de Enrique VII e Isabel de York no está bien documentada, pero hay varios escritos que sugieren que se trataban de una manera tierna y cariñosa.Su matrimonio aparentaba haber sido feliz, a veces algo inusual en medio de tantas intrigas políticas y uniones de conveniencia. Después de la muerte de su esposa, el monarca prometió que jamás volvería a casarse. No se sabe si en realidad lo dijo de corazón o era simplemente una maniobra diplomática. De todas maneras,el rey, que era conocido por ser un hombre avaro, decide, increíblemente, darle a su mujer unos funerales espléndidos, siendo sepultada en la Abadía de Westminster, en la Capilla de la reina. Su magnífica efigie renacentista, obra del escultor Pietro Torrigiano,se encuentra al lado de la de su marido.

Isabel de York fue la única reina inglesa en ser hija, hermana, sobrina, esposa y madre de reyes ingleses. Además, se tomó su retrato como base para dibujar la figura de la reina en la baraja de naipes.

Fuentes Bibliográficas:

es.wikipedia.org/wiki/Isabel_de_York

tudorhistory.org/people/eyork/

womenshistory.about.com/od/medbritishqueens/a/elizabeth_york.htm

www.englishmonarchs.co.uk/tudor_11.htm

jueves, 27 de noviembre de 2008

El misterio de los Príncipes de la Torre de Londres



El término Príncipes de la Torre es con el que se conoce al joven rey de Inglaterra Eduardo V(1470-1483?) y su hermano Ricardo de Shrewsbury(1473-1483?), duque de York. Ambos eran hijos de Eduardo IV y de Isabel de Woodville, y herederos al trono.

La boda de sus padres fue toda una controversia en Inglaterra,ya que Eduardo IV había elegido como esposa a una plebeya, por amor, en vez de desposarse con una princesa francesa como estaba previsto. Además la joven era viúda y con dos hijos.



Isabel de Woodville, madre de los Príncipes de la Torre

El 9 de abril de 1483, fallece su padre Eduardo IV. El joven Eduardo con apenas 12 años es coronado como Eduardo V. Su padre antes de morir deja a su hermano Ricardo de Gloucester encargado del Consejo de la Regencia, nombrándole Lord Protector. El muchacho, según se cuenta, estaba muy apegado a su anterior Protector, Thomas Woodville, Lord Rivers y hermano de su madre.

La familia materna del nuevo rey, los Woodville, eran considerados como ambiciosos y hambrientos de poder. Ante estos hechos, Ricardo asumió el liderazgo del bando anti-Woodville. Desde su posición de control como Lord Protector, capturó al joven rey que se había refugiado entre las manos de su tío materno Thomas Woodville. Puesto bajo su custodia, fue encerrado en la Torre de Londres, donde pronto lo acompañaría su hermano Ricardo, Duque de York de sólo nueve años.

Inmediatamente Ricardo alegó que él era el legítimo heredero al trono. Para conseguir sun gran meta no tuvo escrúpulos en declarar que los hijos de su hermano, eran bastardos, ya que Eduardo IV había firmado un contracto matrimonial previamente con Leonor Talbot antes de casarse con Isabel Woodville, y por tanto era bígamo. El Parlamento de Inglaterra corroboró esta versión, declarando bastardos a los niños (conocidos ya como los "Príncipes de la Torre") y siendo declarado y coronado como rey de Inglaterra con el nombre de Ricardo III.




Ricardo III, tío de los príncipes

De los jóvenes príncipes nadie volvió a saber, ya que se prohibió a su madre Isabel visitarlos, al igual que a todos los que tenían contactos con ellos. Nadie volvió a saber de los príncipes.

Rápidamente el pueblo comenzaría a tener la sospecha que los príncipes fueron en realidad asesinados por el ahora rey Ricardo III, específicamente asfixiados por orden suya. Desde entonces se han tejido infinidad de leyendas sobre el verdadero destino de los "Príncipes de la Torre".

Algunos suponen que Ricardo III no habría ordenado sus muertes, y que en realidad fueron deliberadamente ocultos el resto de sus vidas; mientras que para otros no había ninguna duda de que fueron victimados por su tío, hipótesis reforzada por un hecho ocurrido siglos más tarde.

Gracias al personaje recreado por William Shakespeare en "a tragédia Ricardo III", el recuerdo que nos transmite es de un hombre despreciable, sin escrúpulos, capaz de todo por el poder, llevándolo a asesinar a sus própios sobrinos. Hay quién afirma que jamás tuvo nada que ver con esos espeluznantes hechos, incluso se formó una organización de ambito internacional dedicada a defender la inocencia rey Ricardo.

No hay que descartar posibilidades, puede que el própio fundador de la Dinastía Tudor, Enrique VII y su madre la piadosa Margarita de Beaufort se vieran implicados en la desaparición de los príncipes.La ambiciosa Margarita bien pudo haber sido responsable de haber maquinado tal plan. La madre de Enrique siempre luchó para que su hijo se hiciera con la corona, y no media esfuerzos para lograrla. Además arregló el matrimonio entre su hijo e Isabel de York, hermana de los jovenes desaparecidos. Finalmente Enrique VII venció a Ricardo III en la Batalla de Bosworth, proclamádose nuevo rey de Inglaterra.

Lo cierto es que los historiadores no se ponen de acuerdo si realmente fueron asesinados. Quizá los niños no muriesen, sino que fueron sacados de la Torre por los enemigos de Ricardo. Otros afirman que fueron secuestrados y encerrados en un calabozo en 1483, que estuvieron prisioneros en varios castillos ingleses y fueron asesinados más tarde. Cabe también la posibilidad que fueron sacados de Inglaterra gracias a la ayuda de su tía Margarita de Borgoña (esposa de Carlos, el Temerário y hermana de Eduardo IV) que los transladó a vivir a los Países Bajos. Según se cuenta, el pobre Eduardo habría muerto, pero el príncipe Ricardo habría llegado a la edad adulta y con la ayuda de diversas casas reales europeas, se enfrentó en una importante rebelión contra Enrique VII. Luego hay quién afirma que ese joven no era más que un impostor llamado Perkin Warbeck. Jamás podremos saberlo con exactitud.

Lógicamente no hay que olvidar que en 1674, durante el reinado de Carlos II (1660-1685), trabajadores descubrieron los cuerpos de dos niños o niñas en la Torre de Londres. Los ingleses creyeron que eran los cuerpos de los príncipes, y les dieron un entierro real. Los huesos fueron colocados en una urna de mármol que todavía se conservan en la Abadía de Westminster.Por otro lado hay que tener en cuenta, que se encontraron otros esquelectos infantiles en la Torre, incluso uno de ellos se remonta a la edad de piedra. La verdad es que nunca se hizó ninguna prueba de ADN de esos huesos y carecemos de pruebas que nos permitan asegurar que se trata de los restos mortales de los príncipes de la Casa de York.




Fuentes Bibliográficas:

Maxwell, Robin: Los Príncipes Cautivos, el secreto de la Torre de Londres, Editora Edhasa, 2008.

es.wikipedia.org/wiki/Príncipes_de_la_Torre

es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_V_de_Inglaterra

en.wikipedia.org/wiki/Princes_in_the_Tower