lunes, 4 de octubre de 2010

El libro de las horas de Enrique VIII y Ana Bolena


Como prueba fidedigna del amor que se profesaban Enrique VIII y Ana Bolena, antes que está apasionada historia acabara de manera tan trágica, se conserva el bellísimo "Book of Hours of the Blessed Virgin” que era compartido por ambos cuando asistían a misa. El rey, mientras duraba la ceremonia, enviaba mensajes románticos a su adorada Ana utilizando el libro de plegarias. Se cree que estas frases, en las cuales se demonstraban mutuamente un profundo afecto, fueron escritas poco después del nacimiento de la futura reina Elizabeth, entre 1533-34. Enrique se expresó en francés (aquí detallamos la versión en inglés), debajo de una figura de Cristo con la corona de espinas, normalmente utilizada como símbolo de la monarquía cristiana:



‘If you remember my love in your prayers as strongly as I adore you, I shall hardly be forgotten, for I am yours. Henry R. forever.’

“Si recuerdas mi amor en tus oraciones con la misma devoción que te adoro, dificilmente seré olvidado, porque soy vuestro. Enrique R. para siempre.”



Ana eligió contestarle debajo de la escena de la Anunciación, en la cual el ángel le dice a la Virgen María que en breve dará a luz a un niño:





'By daily proof you shall me find, To be to you both loving and kind.‘
“Por la prueba diaria descubrirás que soy contigo amorosa y buena”

viernes, 17 de septiembre de 2010

La joven astuta Luisa de Saboya

Manuscrito iluminado que posiblemente retrate a Luisa de Saboya ataviada con vestimentas exóticas.Cognac (1496-1498), obra de Octavien de Saint-Gelais (b. 1468-d. 1502). Extraído de la traducción al francés de Epistulae heroidum de Ovidio que fue encargada por la propia Luisa.


Luisa de Saboya (1476-1531) era hija de Margarita de Borbón y del conde de Bresse, quien, en 1496, se convirtió en duque de Saboya. Es notorio mencionar que también fuese sobrina de Pedro y Ana, duque y duquesa de Borbón. La princesa Ana de Beaujeu (1462-1522), así se llamaba la duquesa de Borbón, era también la hija mayor de un rey, Luis XI, y hermana de otro, Carlos VIII. Su padre le tenía mucha estima e incluso en una ocasión el monarca llegó a proclamar que era " "la mujer menos loca de Francia", y ordenó, desde su lecho de muerte, que se le otorgara el título de Regente del reino (1483-1491) mientras durara la minoría de edad de su hermano Carlos.

Ana de Beaujeu, su hija Suzanne y Santa Ana


Carlos VIII

La joven dama Luisa de Saboya ,siendo todavía una niña, fue enviada al castillo de Amboise donde vivía Ana de Beaujeu. Era tradición que las muchachas de la alta nobleza fueran instruidas en la residencia de una dama ilustre. Desde luego, no existía nadie mejor que la cultivada duquesa de Borbón, tan alabada por su sensatez, autoridad, cultura y sabiduría. En la casa de Ana de Beaujeu, Luisa de Saboya tuvo la oportunidad de unirse a un grupo selecto, formado por vástagos de casas muy nobles, y allí fue educada en los principios y tradiciones de una corte real.


Manuscrito iluminado de Eloisa educando a su pupilo. Brujas, 1483-1490.

En 1487 el castillo de Amboise era todavía medieval. Como sus sólidos similares de las cercanías, los de Loches, Langeais y Chinon, el castillo había sido construido para guerrear; la construcción era suficiente para hacer frente a los ataques y las ventanas, pequeñas y escasas por precaución.Luisa de Saboya, tenía su modesto rincón en el cuarto de labor, donde pasaba el tiempo dedicándose a los tapices y a los bordados, además de aprender a tocar el laúd.


Castillo de Amboise hoy en día

Cuando Luísa tenía apenas once años y medio, Ana de Beaujeu concertó su matrimonio con un hombre de veintinueve años, Carlos de Orleans, conde de Angulema y príncipe de sangre real. Cabe destacar que Luisa era algo más joven que las novias de las bodas que acostumbraba pactar la duquesa de Borbón, y hay un rumor que cuenta que esta decisión tan precipitada se debiera a que a Ana nunca simpatizó con la joven y deseaba verla lejos de su casa.

Carlos, era un patético conde que prefería los libros y las mujeres al gobierno del Estado. Durante tres años, su futuro marido estaba entre los rebeldes de la corona. Escasamente se conocían, y él no mostraba el menor interés por ella. Cuando finalmente apareció en el decadente castillo de su esposo en Cognac, la novia-niña supo que Carlos tenía ya dos amantes. Una de ellas era Antoinette de Polignac, Dame de Combronde, que incluso ya había dado a luz a una hija bastarda del conde, Jeanne de Angulema. Por cierto, Carlos era además un ávido lector de Bocaccio y compartía a su vez las libidinosas inclinaciones de los personajes de este autor.

Pero semejante hecho no intimidaba a la joven Luisa que actuaba según el dicho: "sino puedes contra tu rival únete a él". Inteligente y astuta como ella sola, nombró dama de honor a Antoinette de Polignac y a la otra la convirtió en su doncella. En vez de una batalla entre esposa y amante, hubo instantáneamente, una gran amistad entre la mujer de veintiocho años, y de rango inferior, y la niña de la casa de Saboya. Antoinette se transformó en una aliada permanente de Luisa y futuramente en incondicional guardiana de sus hijos.

Continuará...


Bibliografía:

http://en.wikipedia.org/wiki/Anne_of_France


http://en.wikipedia.org/wiki/Charles,_Count_of_Angoul%C3%AAme

http://www.kimiko1.com/research-16th/TudorWomen/1480/HeloiseInstrPupil.html



Hackett, Francis: Francisco I, rey de Francia, Editorial Planeta de Agostini, Barcelona, 1995.

Kent, Princesa Michael: Diana de Poitiers y Catalina Medicis, rivales por el amor de un rey del Renacimiento, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005.
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jueves, 9 de septiembre de 2010

I Edición del Tudor Court Festival


¿Cuándo?: 1, 2 y 3 de Octubre de 2010
¿Dónde?: Colegio Madres Mercedarias de Don Juan de Alarcón (Madrid) ~ Edificio Renacentista (siglo XVI)
¿Inscripción?: 40€ (todo incluído, salvo alojamiento)

Un histórico viaje en el tiempo que te transportará a la Corte de Enrique VIII de Inglaterra.



Vive durante un fin de semana recreando el siglo XVI. Siéntete como si pertenecieras a la Corte, formando parte de la dinastía de los Tudor, o interpretando a cualquiera de los personajes más influyentes que rodearon al Monarca. Entra de lleno en las intrigas palaciegas y enterate del último rumor que corre por los pasillos del Palacio de Whitehall.

Talleres, actividades, conferencias, video forums... Todo relacionado con la época. Además, no te puedes perder el gran banquete y baile del sábado por la noche, al más puro estilo Tudor. ¡Desempolva ya tus mejores galas para asistir a las celebraciones por el nacimiento de la Princesa Elizabeth Tudor!

¡Recrea la historia con nosotros! ¡Forma parte de ella!

¿Te lo vas a perder?


Más información:


http://tudorfestival.webcindario.com/

http://es-es.facebook.com/pages/Tudor-Court-Festival/206716722445?ref=ts


Para cualquier duda o consulta:


tudorcourtfestival@gmail.com


PLAZO DE INSCRIPCIÓN ABIERTO, SOLO HASTA EL 26 DE SEPTIEMBRE

miércoles, 11 de agosto de 2010

La pasión contenida de Margarita de Angulema


Margarita de Angulema, obra de Jean Clouet (Aprox 1527)


Guillaume Gouffier, señor de Bonnivet (1488-1525) fue uno de los grandes compañeros de aventuras de Francisco I de Francia y unos de los gentilhombres más poderosos de la nación, siendo nombrado Almirante de Francia en 1515. A igual que su amo y rey, siempre estaba metido en líos de faldas y su galantería era de sobra conocida entre las damas de la corte. No le asustaba nada y atropellaba todo cuanto se cruzaba en su camino. Una mujer, tanto si era casada, como soltera, como viuda, no escapaba de su mira y la asechaba tal y como un halcón embiste a su presa. El amor para él era un juego que se ganaba con amabilidades y alabanzas. Alcanzado su fin, sus amores duraban lo que las flores del campo tardaban en marchitar. Sin embargo no se olvidaba por esto de la mayor de sus conquistas, aquella en la que había puesto el corazón, la hermana del heredero al trono, que muy en breve sería la esposa de Gaston de Foix, Margarita de Angulema (1492-1549).


Guillaume Gouffier de Bonnivet retratado por Jean Clouet en 1516


De 1506 a 1512, volvió raras veces a Francia. En su primer regreso, el primero de sus propósitos fue visitar con asiduidad a Luisa de Saboya, madre de Francisco y Margarita, que veía con muy buenos ojos a la familia de Gouffier. Ella sentía la misma dicha que su hijo en verle y escucharle. Los sentimientos de él para con Margarita eran difíciles de ocultar. La llama que ardía en su corazón era tan intensa que no podía evitar que se sonrojaran sus mejillas o que brillaran intensamente sus ojos. Demasiado cauto para acercársele de un modo directo, contentábase cortejándola platónicamente, pero con tal pasión, que esta vez la joven atisbó claramente el sentimiento que consumía la existencia de su pretendiente. Bonnivet para darle celos no dudó en lanzarse a una aventura amorosa con una de las damas de honor de su entorno.

Sin embargo, Margarita estaba enamorada en su adolescencia de Gastón de Foix (1489-1512) su prometido y sobrino del rey Luis XII. Desgraciadamente, hubo un cambio de planes ya que la familia de Gastón se alió con España. Su hermana Germana se casaría con Fernando, el Católico y los derechos sobre Navarra obligarían más tarde una unión imperiosa con el reino vecino. Margarita fue obligada a aceptar a otro pretendiente por orden de Luis XII, Carlos IV, duque de Alençon.
La hermana de Francisco se sentía muy desdichada por entregarse a un matrimonio sin amor y por ello no pudo disimular su amargura:

- Alabado sea Dios - dijo Margarita, - pero prefería la muerte. La boda se preparó para fines de 1509, cuidando de no traicionar sus sentimientos, "tanto se contuvo, que sus lágrimas que invadían su corazón, le provocaron una hemorragia nasal tan abundante que puso en peligro su vida". Ella tenía entonces diecisiete años y el novio veinte. Mismo siendo de una edad similar, Margarita lo consideraba un iletrado que no llegaba a la suela de su zapato, a pesar de ser de noble cuna.

La vida de su primer año de casada, "fue casi peor que la muerte". Además, su anterior prometido, Gastón, murió en la Batalla de Rávenna en Italia, tres años más tarde, en 1512. Ahora sí todas sus esperanzas se había desvanecido y no sentía más ganas de luchar.


Grabado del siglo XIX de Gastón de Foix, duque de Nemours

El regreso a Francia de Bonnivet abrió un nuevo capítulo en la vida de Margarita. Presentósele repentinamente, a media noche, para ver a Margarita. Ella le correspondió con un cálido abrazo.Este abrazo tenía un fondo de apasionado pesar por el desaparecido Gastón. Bonnivet, convencido de que iba a ser admitido como amante perfecto y verdadero, preparábase a recibir dignamente su conquista, sin tener en cuenta que estaba comprometido con una dama de la corte al servicio de Margarita. Pero inesperadamente le dieron la notícia que tenía que presentarse ante el rey Luis XII. Extrañamente se desmayó. Alençon ordenó que su esposa fuera a atender el enfermo. Bonnivet fingiendo estar desvanecido, "se dejó caer en sus brazos". Ella lo sostuvo. "Apoyándose sobre ella quiso apoderarse de lo que el honor de una dama prohibe." Margarita pidió socorro. Entró el hermano de Bonnivet, al que no tardaron en mandar buscar medicinas.



Margarita de Angulema, duquesa de Alençon


Aprovechando su ausencia el indigno enamorado. olvidando nuevamente todo platonismo, exclamó: ¿Ahora que está usted casada y que su honor está a salvo, que mal hay que tome lo que es mío?

La duquesa de Alençon luchaba entre el deseo que le inspiraba aquel apasionado diablo y "mi honor y mi consciencia", como decía. Aquel hombre le despertaba un ardor incontenible mismo contra su voluntad, era inevitable sucumbir a sus encantos. Aquel asalto la agitó hasta lo más profundo, aunque sabía que no le convenía, era un conquistador empedernido, pero Margarita hizo un esfuerzo y luchó contra su propia debilidad. Después de haberlo rechazado, a medida que la noche avanzaba, "no podía hacer otra cosa que llorar."

Al volver a rencontrarse, estaba él muy resentido por aquellos "admirables escrúpulos de conciencia". Tenía que pertenecerle ni que fuera a la fuerza. Sin embargo, Margarita estaba dispuesta a huir de la primera de sus "prisiones". Defenderíase a sí misma, costara lo que costara, contra su pasión por Bonnivet, o su deseo, "como ella misma lo juzgaba". Si él hubiese sabido despertar su ternura, todo habría sido muy distinto.


Bibliografía:

Hackett, Francis: Francisco I, rey de Francia, Editorial Planeta de Agostini, Barcelona, 1995.

http://es.wikipedia.org/wiki/Margarita_de_Angulema


http://es.wikipedia.org/wiki/Guillaume_Gouffier_de_Bonnivet


miércoles, 4 de agosto de 2010

Erasmo de Rotterdam conoce a un "genio universal"


Erasmo de Rotterdam (1466/69 - 1536). Retrato de Hans Holbein (1523)


En 1499, Tomás Moro acompañó a Erasmo a visitar a los hijos de Enrique VII y Elizabeth York en el palacio de Eltham. Entonces, el príncipe Enrique solo tenía ocho años de edad, sin embargo, ya demostraba poseer un nivel cultural superior a los chicos de su misma edad. A raíz de recibir del joven príncipe misivas redactadas en Latín, Erasmo quedó desconcertado y decidió finalmente ir a conocer a ese niño tan erudito. El humanista holandés sospechaba que los perceptores del príncipe le ayudaban a escribir las cartas, y más adelante se llevó una grata sorpresa al descubrir por Lord Mountjoy, discípulo suyo y mentor del pequeño Enrique, que era obra del niño y de nadie más. Posteriormente se sentiría halagado al presenciar que el estilo de Enrique imitaba el suyo ya que en tu tierna juventud había leído varios de sus libros.



Enrique VIII cuando era niño (1498)


A Erasmo le impacto la desenvoltura del niño y éste, la inversa, apreció el nuevo latín, simplificado y racional, que proponía el sabio Erasmo. No obstante, el escritor de Elogio de la Locura también pudo constatar por sí mismo el temperamento avasallador que daría muestras Enrique VIII en su edad adulta. Sin importar el protocolo reinante en la época, se presentó ante el pequeño sin versos laudatorios (Thomas Moro, por el contrario, llevaba los suyos bien preparados). El joven príncipe comprendió la situación, aunque no consintíó semejante desdén. Se suponía que él era el futuro de la casa Tudor y merecía todo tipo de alabanzas. No olvidemos que entonces era el segundo en la línea sucesoria y le habían otorgado el título de duque de York, solo detrás de su hermano Arturo, príncipe de Gales. Enrique insistió que le complacería tanto leer un homenaje suyo que Erasmo pasó los tres días siguientes escribiéndolo hasta tenerlo listo. Como el erudito reconocería más tarde, "en parte por verguenza y en parte por vejación". Erasmo, que en modo alguno era adulador, llamaría a Enrique VIII, "genio universal" cuando avanzaran en su relación, impresionado por la variedad de sus talentos. Representaba en su opinión, el ideal de príncipe renacentista.

Bibliografía:

Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

Dossier sobre Enrique VIII (El joven Tudor, escrito por Julián Elliot).Revista Historia y Vida, nº500, Noviembre de 2009.

viernes, 30 de julio de 2010

¿Es posible que la dama del retrato sea María Tudor?

Hace poco días empezó a surgir en la red un debate sobre quién es la enigmática dama de este bello retrato. Gracias a los excelentes blogs Mary Tudor: Renaissance Queen y Confessions of a Ci-Devant pude tener acceso a este curiosa información. Se sabe que en 1520 fue vendido a Jules S. Bache en Nueva York con el título de English Princess, con la probabilidad que de que fuera María Tudor. Este cuadro fechado en 1535, obra de un pintor holandés desconocido, actualmente está siendo examinado por el Metropolitan Museum of Art, NY, que por ahora lo han catalogado como Portrait of a Young Woman, mientras investigan si efectivamente se trata o no de la primogénita de Enrique VIII.

Si tenemos en cuenta que los expertos no se equivocan con la fecha, en el año de 1535 la joven Lady María a sus diecinueve años no gozaba del favor real. Es casi imposible que el rey Enrique encargara un retrato de su hija, siendo que en esa época la había declarado bastarda. Su madre, Catalina de Aragón, vivía entonces arrinconada en el Castillo de Kimbolton mientras que su hija permanecía al lado de su hermanastra Elizabeth, sirviéndola como su dama de compañía. Existe un esbozo de Holbein realizado en 1536 que se supone que es María, algo más creíble ya que en aquel año volvía a reconciliarse con su padre gracias a la buena voluntad de la nueva reina, Jane Seymour. Para lograr nuevamente un acercamiento con el monarca tuvo que abjurar de su amada Iglesia Católica y reconocer finalmente a su padre como Jefe Supremo de la Iglesia Anglicana. Sin embargo, sabemos que fue una maniobra para salvar su pellejo porque en el fondo María jamás dejó de creer vehementemente en sus antiguas convicciones religiosas.


Sketch de María Tudor. Obra de Hans Holbein (aprox. 1536)

Entonces, ¿cuál sería la identidad de la misteriosa dama? Hay varias conjeturas a respecto. Entre las favoritas a ocupar el puesto de English Princess figuran sus primas Lady Margaret Douglas, hija de Margaret Tudor, reina madre de Escocia y su segundo marido Archibald Douglas; o las hermanas Frances y Eleonor Brandon, hijas de María Tudor, reina de Francia y Charles Brandon.

No obstante, percibo un aura de tristeza y resentimiento que rodea el rostro del retrato. Plasma perfectamente el sufrimiento que tuvo padecer María durante los primeros años de 1530. Eso le suma algunos puntos a favor de que sea la hija de Catalina Aragón. Por otro lado, no hay que dejar de mencionar que la dama en cuestión aparenta con seguridad menos de 19 años. Por ello, me decantaré por Frances y Eleonor Brandon que tenía respectivamente, 1 y 3 años menos que su prima en la época que se pintó el cuadro.




Lady Frances Brandon, Marquesa de Dorset y Duquesa de Suffolk, más conocida por haber sido madre de Lady Jane Grey.

No es la primera vez que surge una controversia de esta índole, recordemos varios retratos que erróneamente fueron identificados como Ana Bolena y Catalina Howard. Véase el caso de ésta última en una entrada anterior. En los próximos días os mantendré informados a respecto de este tema, y en cuanto se sepa quien en realidad es la dama en cuestión publicaré el veredicto en la zona de comentarios.

Para saber más:

http://garethrussellcidevant.blogspot.com/2010/07/new-investigation-into-portrait-of.html

http://mary-tudor.blogspot.com/2010/07/research-into-possible-portrait-of-mary.html

lunes, 19 de julio de 2010

Sir Thomas Wyatt: "I Find no Peace"


Thomas Wyatt y Henry Howard fueron los dos poetas más prominentes la Era Enrique VIII. Lo más relevante de la poesía de estos autores es su carácter exclusivamente cortesano que buscaba la inspiración en la tradición culta de los latinos, sobre todo de Horacio, Virgilio y Ovidio, y de la italiana, destacando Dante y Petrarca. Un dato curioso es que estos poetas no pretendían ser originales; su admiración por la retórica clásica y por la renacentista italiana les llevó a imitarlas sin reparos. Lo que más deseaban era aprender de ellas, adaptarlas a su propia lengua y ser capaces de elevar a la poesía inglesa al mismo peldaño que sus fuentes de inspiración. Cabe destacar que no tenían intenciones de publicar su obra. No se consideraban profesionales, para ellos su arte formaba parte de su profesión como cortesanos.

En la obra de Wyatt se ve claramente reflejada las andanzas de un hombre que vivió en una de las cortes más controvertidas y polémicas del siglo XVI. Para un noble caballero, tan importante como el valor, la habilidad diplomática y de estratega y el dominio de las artes marciales, lo eran las dotes artísticas expresadas a través de la poesía, la danza, la composición musical y la habilidad para tocar instrumentos como el harpa o el laúd. La intriga amorosa era una parte esencial de la vida de un gentilhombre y las composiciones poéticas así lo evidenciaban. Estos manuscritos solían circular por la corte, levantando o insinuando pasiones entre la nobleza, incitando a la competición, sugiriendo rivalidades o lamentando el desamor o la traición.

El amor, como de costumbre, era un tema de interés general que representaba claramente el estado anímico del poeta; se intercalaban momentos de euforia amorosa con las más profunda melancolía. A la vez se reflejaban implícitamente otras inquietudes como la ambición de poder, la tensión de las relaciones sexuales o las frustraciones personales y políticas y también como un medio para desahogar su orgullo herido.



Hoy, nos dedicaremos a analizar otro de sus versos más famosos "I find no Peace". Este poema es un perfecto modelo de soneto petraquista; concretamente es una traducción muy fiel al soneto de mismo nombre "Pace non trovo" de Petrarca, maestro y fuente de inspiración de Wyatt.

I Find no Peace:

I find no peace, and all my war is done.
I fear and hope. I burn and freeze like ice.
I fly above the wind, yet can I not arise;
And nought I have, and all the world I season.
That loseth nor locketh holdeth me in prison
And holdeth me not--yet can I scape no wise--
Nor letteth me live nor die at my device,
And yet of death it giveth me occasion.
Without eyen I see, and without tongue I plain.
I desire to perish, and yet I ask health.
I love another, and thus I hate myself.
I feed me in sorrow and laugh in all my pain;
Likewise displeaseth me both life and death,
And my delight is causer of this strife.


Traducción:

No Encuentro Paz

Mi guerra ha terminado y paz no encuentro.
Temo y espero, ardo y me congelo como el hielo.
Vuelo sobre el viento aunque alzarme no consigo.
Y nada tengo y todo el mundo abrazo.
Quien ni me deja ir ni me encierra, me aprisiona,
y no me retiene y sin embargo no puedo huír de ningún modo.
Ni vivir ni morir a mi antojo me permite
y sin embargo procúrame ocasión de muerte.
Sin ojos veo y sin lengua me lamento.
Perecer deseo y sin embargo salud pido.
A otro ser amo y por ello me aborrezco.
De penas me alimento y en pleno dolor me río.
Por igual me disgustan ambas, muerte y vida,
y mi deleite es la razón de esta contienda.


A primera vista lo que más llama la atención es la enorme diversidad y la expresión de sentimientos opuestos por medio de oxímoros. Esta figura retórica tiene como misión armonizar dos conceptos opuestos en una sola expresión, formando así un tercer concepto. Dado que el sentido literal de un oxímoron es ‘absurdo’ (por ejemplo, "I burn and freeze like ice"), se fuerza al lector a buscar un sentido metafórico. Asimismo, los paralelismos, comparaciones, antítesis e hipérboles igualmente se reflejan en el poema.

A lo largo de soneto, notamos que a Wyatt le invade un sentimiento de desasosiego y desesperación, plasmando además un conflicto interior entre la pasión que lo domina y la conciencia que tal pasión entraña. La temática es similar a otros sonetos de su época, donde están presentes el amor no correspondido, la lejanía y el desdén de la amada.



“I find no peace and all my war is done"

"War is done", vendría a significar que el empeño por conquistar a la dama no dio los frutos deseados, sin embargo, este poema se vislumbra como un desesperado último intento para comunicarse con su musa y profesar la ardiente pasión que le consume por dentro.

I fear and hope, I burn and freeze like ice…”

En este segundo verso, pensamiento y emociones se contraponen. Él siente miedo de ser rechazado por ella, ese pensamiento hace con que "se congele". No obstante, al mismo tiempo espera con fervor ganar su corazón, por ello "arde" de deseo por ella.

"I love another, and thus I hate myself"
"I feed me in sorrow and laugh in all my pain"

Únicamente en el verso número doce el poeta finalmente confiesa su amor sin rodeos. Él se odia a si mismo solo de pensar que podría ser rechazado y no ser digno de su amor. Se autocompadece y se alimenta de sus propias penas. No deja de ser muy sarcástico y cínico cuando dice regocijarse de su dolor.

Pero, ¿podría considerarse una obra autobiográfica? No podemos afirmarlo con total seguridad, aunque sus versos manifiestan indirectamente sentimientos personales relacionados con acontecimientos históricamente reconocibles. Por tanto, los poemas constituyen una elaborada metáfora de situaciones que marcaron su época. Sin ir más lejos, otro de los poemas de Wyatt, "Whoso List to Hunt" se vislumbra claramente que el poeta se aparta de su amada por temor a un rival más fuerte y advierte a otros del inútil propósito. Wyatt ve como su presa (Ana Bolena) se aleja cada vez más de él, siendo muy difícil lograr atraparla ya que solo posee un único dueño (Caesar, es decir Enrique VIII). Si quieren saber más sobre la relación de Thomas Wyatt con Ana Bolena, pinchen aquí.

Todos sabemos lo arriesgado que era sobrevivir en la corte de Enrique VIII, donde diversas facciones de la nobleza intentaban derribarse entre ellas. Eso creaba un ambiente tenso y asfixiante. Un rumor intencionado o la amenaza de delación de enemigos o rivales podrían destruirte en cuestión de segundos. Otro oxímoron del soneto "Without eyes I see, without tongue I plain" adquiere una connotación distinta al de Petrarca ya que señalan las torturas y mutilaciones a las que la autoridad real de Enrique VIII podía someter a los traidores y adúlteros.

De hecho, como es sabido, Wyatt fue encarcelado junto a otros nobles por supuestamente haber mantenido relaciones con Ana Bolena. Consiguió ser liberado de la cárcel gracias a la ayuda de su amigo Thomas Cromwell, aunque tuvo que padecer la desgracia de divisar la ejecución de la reina Ana y otros cortesanos desde la ventana de su celda en la Torre de Londres. Existen escritos que son una prueba verídica de estos trágicos acontecimientos como "Circa regna tonat" y “these bloody days have broken my heart", que los analizaremos en futuras entradas.


Bibliografía:

Concha Muñoz, Ángeles de la; Elices Agudo, Juan Francisco; Zamorano Rueda, Ana Isabel. Literatura inglesa hasta el siglo XVII. Madrid: editorial UNED, 2009.

Greenblatt, Stephen. The Norton Anthology of English Literature Vol. 1 - The Middle Ages through the Restoration and the Eighteenth Century. W. W. Norton & Company Inc., 2006.

http://es.wikipedia.org/wiki/Ox%C3%ADmoron

http://freehelpstoenglishliterature.blogspot.com/2007/10/i-find-no-peace.html

http://encyclopedia.jrank.org/articles/pages/3894/Wyatt-Thomas-The-Elder-1503-1542.html