4. Reina
4.1 “Nacida para
Obedecer y Servir”
Acta del matrimonio de Enrique VIII con Jane Seymour, Actualmente se encuentra en el Whilshire History Centre.
Copa de Jane Seymour diseñada por Hans Holbein. Se contemplan dos dibujos: el de la izquierda es el preliminar y el de la derecha, el definitivo, que se presentará a Enrique VIII. El lema del diseño incorpora su "motto" "obligada a obedecer y a servir" y contiene las iniciales entrelazadas 'HI' para Henry y Jane. Holbein modificó algunas cosas en los dibujos, por ejemplo, se hicieron cambios en la cabeza de camafeo y en las trompetas de la sirena.
4.2 ¿Coronación?
Jane no pudo disfrutar de una gran coronación tal y
como lo hizo Ana, la anterior consorte. Era verano y la peste se extendía por
todo Londres. El rey le dijo que debería esperar hasta primavera para ser
coronada. Pero se rumoreaba, que Enrique no tenía ninguna intención de hacerlo
hasta que su esposa diera a luz a su ansiado hijo.
A finales de septiembre de aquel año, Enrique decidió reconsiderar los planes
para la coronación, la situó para el domingo 29 de octubre, aunque no mucho
después, reconsideró la idea, según Ralph Sadler, tras una cena que mantuvo con
Jane en privado. Según Enrique dijo a Sadler "la plaga reina en
Westminster y en la Abadía" por lo que parecía imposible llevar la coronación
en tales fechas. Pese a que la excusa de la plaga es bastante creíble, se cree
que era solo un modo de ocultar la verdad: el atraso se debía a un
"castigo" hacia Jane por no estar aún embarazada.
La siguiente mención a la
coronación de Jane fue en navidades, cuando Robert Aske, uno de los líderes de la Peregrinación de Gracia, acudió a la corte.
Enrique le prometió a Aske que realizaría su siguiente reunión del Parlamento
en el Norte, en York, y que ahí sería Jane coronada. No había habido ninguna
coronación de rey o reina en el norte desde la conquista. Pero el nuevo
alzamiento y el posterior embarazo de Jane hicieron que los planes se
cancelaran hasta que la soberana diese a luz.
Escudo de Armas de Jane Seymour. La corona en lo alto representa su status de consorte real y más arriba su motto “Bowd to Obey and Serve”.
Las últimas palabras que vemos son “Regina Iane” que significa Queen Jane (Reina Jane). En aquella época la” I” solía ser la sustituta para la “J”.
Su Escudo de Armas en forma de sello, con las figuras de una pantera y de un unicornio en ambos lados.
4.3 Las hijas del
Rey
María Tudor:
María Tudor a la edad de veintiocho años. Obra de Master John (1544)
Una de sus primeras medidas como reina, fue lograr la reconciliación entre Enrique VIII y su hija María. Consiguió que Enrique permitiera que Lady María regresara a la corte, donde le dio procedencia como "la primera después de la reina". Jane tomaba a María de la mano y caminaba con ella como su igual, y se negaba a ser la primera en cruzar las puertas. Apenas les separaban siete años de diferencia y se hicieron muy buenas amigas, además de compartir el fervor religioso por la vieja fe.
Se comprueba el cariño que las unía a través de esta misiva de parte de lady María Tudor a su madrastra Jane Seymour. Se remonta a cuando padre e hija finalmente se reconciliaron, en las Navidades de 1536. El camino no fue nada fácil para la hija de Catalina de Aragón, que en un principio se rehusó a reconocer la nulidad del primer matrimonio de su padre, su condición de hija ilegitima y el titulo de Enrique VIII como jefe supremo de la Iglesia. En el contenido de la carta, Mary agradece a Jane por la ayuda prestada y le pide que continúe hablando bien de ella al rey.
Elizabeth:
La relación de Jane con Elizabeth está marcada por dos
aspectos fundamentales: El primero de ellos es la corta edad de Elizabeth, que
hacía que la niña estuviese muy poco en la corte, lo que provocaba que tuviese
muy poco contacto con su madrastra y que la viera muy poco. El segundo motivo
es el parecido físico de Elizabeth con su madre, Ana Bolena, que la hacía un
contínuo recuerdo de ella, cosa que debió manifestarse en mayor medida cuando
Enrique reunión a toda su familia en la Torre de Londres al comienzo de la
peregrinación de Gracia, es posible que Jane viese entonces el peso de su
culpa en los hechos acontecidos el 19 de mayo en aquel mismo lugar gracias a
los ojos oscuros de ELizabeth.
Aún así, se sabe que, las pocas veces que se
encontraban, el trato entre ambas era cordial y adecuado, aunque se veía el
contraste que había entre la hija menor de Enrique y su hermana mayor, María, a
quien Jane profesaba un profundo cariño y respeto.
Mi gran agradecimiento a mi colega y amiga Paula de "La Corte de la Rosa" por su participación en la elaboración de este artículo.
Bibliografía:
§Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.
§Hackett, Francis: Enrique VIII y sus seis mujeres, Editorial Juventud S.A., Barcelona, 1975.
§Lindsey, Karen: Divorced, Beheaded, Survived: A Feminist Reinterpretation Of The Wives Of Henry VIII, Da Capo Press, 1996.
§Norton, Elizabeth: Jane Seymour, Henry VIII´s True Love, Amberley, 2010.
§Starkey, David: Six Wives: The Queens of Henry VIII, 2004.
§Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.
§es.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour
§englishhistory.net/tudor/monarchs/seymour.html








3 comentarios:
cielo: lo primero de todo Feliz Año!
y lo segundo, decirte que para mi es un placer haber podido colaborar con tu arte a la hora de hacer artículos...ojalá pueda ayudarte más veces preciosa!
un beso enorme!
¡¡Feliz Año igualmente para ti, Jane!!!
El placer es mío haber contado con tu ayuda. Me has proporcionado datos muy interesantes que han contribuido un montón para ilustrar la vida de Jane. Si tienes algo en mente que estás investigando ahora mismo, me lo dices, y nos ponemos manos a la obra!
Un beso,
Lady Caroline
Hola Lady Caroline, feliz año y espero que hayas disfrutado las fiestas.
Como reina me deja mucho que desear, aunque hizo buenas labores, como reconciliar a padre e hija, me parece que su excesivo celo por guardar su cabeza y no entrometerse en los asuntos reales la opaco, la historia ha sido poco amable con ella, nadie la reconoce por grandes logros o labores, a parte de concederle al temible soberano un hijo varón y con esto, el alivio de una posible guerra civil por la corona inglesa. Enrique era todo un estratega, solo coronaría a Jane como reina si esta cumplía sus deseos, esta vez no se tomaría las cosas a la ligera.
Besos y abrazos...
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