viernes 9 de diciembre de 2011

Jane Seymour: "El verdadero amor de Enrique VIII" (1ª Parte)

1) ¿Dócil o Despiadada?

Hasta hoy, el carácter y el temperamento de Jane Seymour sigue siendo un enigma para los historiadores. La imagen que la historia trasmite es de una santa, una mujer virtuosa y sumisa, modelo de dama Tudor por excelencia, todo lo contrario a su antecesora, la temperamental y chispeante Ana Bolena. Muchos creen que era sosa, sin voz ni voto, una pieza clave del tablero de ajedrez que urdían los Seymour y sus partidarios para lograr la cima del poder. Pero quizá era más lista de lo que imaginamos. De hecho, llega a ser más bien irónico que se haya aventurado en el mismo juego de seducción que Ana: rechazaba los avances de Enrique VIII, sus regalos y proposiciones, pero al mismo tiempo no se alejaba de su presencia. Sólo hay que fijarse que cuando Ana Bolena estaba a punto de ser ejecutada por adulterio y traición, Jane elegía su vestido de novia, alejada de los turbulentos acontecimientos.

 Jane actuó defendiendo su honor sobre todas las cosas, rehusándose a recibir obsequios de un hombre casado y rechazando con prudencia el cortejo del rey. Si accedía a convertirse en su amante, su honor quedaría en entredicho y sería pues muy difícil más adelante hallar un matrimonio honorable y ventajoso. Pero claro que su conducta era parte de una maniobra: podría resultar especialmente atractiva ante los ojos de Enrique VIII; ya que el monarca acogía de buen grado una dama que velara por su virtud y se mostrara comedida ante el galanteo de un caballero. Además, el juego del cazador que no logra atrapar del todo a su presa estimulaba a Enrique VIII sobremanera y ayudaba a mantener encendida su llama del amor. 

 Se plantean varias incógnitas: De verdad creía en la culpabilidad de Ana Bolena? ¿Estaba atemorizada por el hecho de casarse con un hombre que había humillado a su primera esposa y estaba a punto de asesinar a la segunda? ¿En algún momento suplicó auxilio a su familia, pidiendo por el amor de Dios verse libre de ese embrollo? Son solo suposiciones, que quizás no lleguen a una plausible conclusión, pero lo fascinante de la historia es intentar ponerse en el lugar de ellos, ver el mundo a través de sus ojos, transformar ese personaje que apenas ocupa unas líneas de un libro de texto de historia en alguien de carne y hueso, que sufrió y padeció, que se regocijó y vibró ante las sorpresas de la vida.


2) Inicios

2.1 Los Seymours de WolfHall

Los Seymour  eran una familia de respetable e incluso rancio abolengo en una época en que tales cosas eran importantes. Su apellido, de origen  normando, era un tanto oscuro.  En un principio se pronunciaba St Maur y se remontaba a siglos atrás, de la época de Guillermo el Conquistador. Se cuenta que ascendieron en riqueza e influencia gracias a una serie de matrimonios ventajosos con herederas de sangre noble.

Los padres de Jane se casaron el 22 de octubre de 1494. Tuvieron diez hijos, lo que parece suponer que la relación entre ambos fue buena. La esposa sobrevivió a John en casi 15 años, pero nunca pensó en volver a casarse. No fue una mujer a la que le gustara destacarse, y se contentaba con permanecer en su casa de Wiltshire supervisando la educación de sus hijos. 

Los Seymour eran famosos por su fertilidad, y en especial por el gran número de hijos varones en la familia. Los primeros cuatro hijos de John fueron varones (John, Edward, Henry y Thomas) , de modo que debió de ser motivo de alegría cuando al fin llegó el cambio y el quinto nacimiento fue el de Jane. La fecha no aparece registrada en ningún lugar, pero se estima generalmente que tuvo lugar entre 1508 y 1509, y se considera Wolfhall como lugar más probable. La casa no ha sobrevivido, a excepción de un edificio de ladrillo rojo y los restos de un granero que se quemó, aunque se sabe que era una de las mejores de la comarca. 

Sir John Seymour (1474-1536): El padre de Jane fue nombrado caballero en el campo por Enrique VII en la Batalla de Blackheath, que terminó en una rebelión en 1497. Desde ese prometedor comienzo, pasó a gozar del favor real en todo el reinado siguiente. Como Sir Thomas Bolena, acompañó a Enrique VIII en su campaña francesa de 1513. Estuvo igualmente presente en el “Campo del Paño de Oro” (1520). En 1532 fue nombrado Hidalgo del Dormitorio. Sheriff en Wiltshire y en Dorset. No fue muy notable si lo comparamos con Charles Brandon que llegó a ser duque. Hombre amable y cortés. Estirpe fértil con un gran número de hijos varones concebidos (10 en total, seis varones y cuatro mujeres).

Lady Margery Wentworth (1478-1550): De ella provenía su “pizca del sangre real”. Descendía de Ricardo III, incluso tenía mejor genealogía que Ana Bolena, ya que ésta descendía más remotamente de Eduardo I. Pero por supuesto, ni los Seymour eran tan grandes como la familia materna de Ana Bolena, los duques de Norfolk. Eso vendría a significar que Jane y Enrique VIII era primos en quinto grado. Margery sería siempre recordada como una de las musas del poeta John Skelton.



Margery Seymour (neé Wentworth), madre de Jane Seymour


Jane era cercana en edad con su hermano Thomas y con su hermana pequeña, Elizabeth, y podría tal vez, haber mantenido una relación cercana con ellos. Pero, con el paso de los años, Edward fue quien la ayudó a entrar en la corte, gracias a su posición, además, en algunos rasgos del carácter se parecían mucho, en contraste con el carismático y llamativo Thomas. 



Elizabeth Seymour, hermana de Jane. Hans Holbein, apróx: 1540-41. En tiempos se creió que la modelo era Catherine Howard, quinta esposa de Enrique VIII.




Edward Seymour (1506-1552)




Thomas Seymour (1508-1549). Miniatura de Hans Holbein, apróx. 1545.


2.2 Educación



Jane Seymour, apróx. 1536

No hay constancia sobre la educación que Jane recibió. Lo más probable es que Jane jamás salió de los límites de Inglaterra. Seguramente, fue educada en el mismo Wolfhall. Hay evidencias de que sabía leer y escribir, y que poseía alguna noción de francés, y tal vez un poco de latín. Se le proporcionó los conocimientos que la típica dama del campo debía poseer; que se centraban más en las labores tradicionales femeninas. Su madre fue su gran mentora, así como para sus hermanas pequeñas, Elizabeth y Dorothy. Les habría enseñado música, una importante destreza que cualquier mujer joven debía saber para poder encontrar marido. Asimismo, Jane era una experta en la aguja y alrededor de 100 años después de su muerte, sus bordados todavía se conservan en la colección real. También le gustaban la caza y la pesca e iba de cacería siempre que podía.

3. Rumbo a la corte

3.1 Mistress Seymour


Jane llegó a la corte inglesa como dama de compañía de la reina Catalina de Aragón. Sin embargo, no mucho tiempo después Ana Bolena fue coronada reina.


En septiembre de 1535, Enrique VIII se alojó en la residencia de la familia Seymour en Wiltshire, Inglaterra. Es posible que haya sido allí que el rey por primera vez se fijara en ella. Pero no fue hasta febrero de 1536 que su interés por Jane se volvió más evidente. Para entonces el monarca no ocultaba su desinterés por Ana, y Jane era la candidata perfecta para reenplazarla como reina.




3.2 ¿Cómo era Jane?





Jane Seymour, esbozo de su futuro retrato realizado por Hans Holbein en 1536

Que atributos poseía Jane suficientes para cautivar al rey Enrique?

      Jane tenía alrededor veinticinco años cuando atrajo la atención del soberano por primera vez. Según las descripciones de la época, era "una mujer de sumo encanto tanto en el aspecto como en el carácter". Pero otras fuentes sugieren que parece probable que el encanto de su carácter superaba considerablemente en encanto de su aspecto. Chapuys, el embajador español, la describía de"estatura mediana y no de gran belleza”,. Su rango más distintivo era su famosa tez "blanca pura”(mas bien pálida). Según Holbein, retratista de la corte, tenía una gran nariz y una boca firme, labios apretados, pero una cara de forma oval con una frente alta tan apreciada en aquel tiempo. La impresión predominante en sus retratos es ante todo el de una mujer sensata, además de virtuosa y poseedora de una reputación impecable.


3.3 El cortejo del rey





Enrique VIII empezó a cortejarla y a regalarle costosos obsequios que siempre devolvía. Además sus hermanos, Edward y Thomas Seymour, fueron promovidos en la corte. Edward, por ejemplo, había sido nombrado  miembro de la cámara privada, un honor que indicaba por donde iban los tiros.

Jane se echó de rodillas y, besando la misiva real, le dijo a su mensajero que recordara que ella era " una gentil dama de linaje recto y honorable y sin mancha", por encima de todo estaba su honor. Si el rey se dignaba hacerle un obsequio de dinero, rogaba que fuera cuando ella tuviera un matrimonio honorable. Lejos de sentirse desilusionado, el soberano se sintió encantado con ese rechazo. En abril de 1536, Edward Seymour, hermano de Jane, y su esposa cambiaron sus habitaciones por unas que tenía paso directo a unos aposentos del rey, así Enrique podía visitar a Jane de una forma más discreta y privada. Chapuys se refería a ella diciendo que había sido bien enseñada por aquellos "íntimos del rey que odian a la concubina" para que no satisfaga los deseos del monarca "salvo por la vía del matrimonio".



En abril de 1536, Edward Seymour, hermano de Jane, y su esposa cambiaron sus habitaciones por unas que tenía paso directo a unos aposentos del rey, así Enrique podía visitar a Jane de una forma más discreta y privada.


3.4 Dos rivales frente a frente

Un cierto día, el embajador Chapuys se enteró que Enrique VIII andaba obsequiado a una tal “señorita Seymour” y  que semejante conducta había provocado el aborto de Ana Bolena. Según Fraser, había una historia de una fecha posterior en la que reina Ana encontró a la señorita Seymour sentada sobre las piernas de su esposo; “reprochando” eso al rey, la reina Ana culpó de su aborto a ese desafortunado descubrimiento. Se decía que había habido “muchos arañazos y golpes entre la reina y su doncella”.

3.5 La facción AntiBolena


  • Entre los personajes de la corte que apoyaban la causa de Jane Seymour estaban:
  • Los  De la Pole: liderados por Henry Pole, primer barón de Montagu.
  • Los Exeter: representados por  Henry Courtenay,  primer marqués de Exeter.
  •  Los Carew: Sir Nicholas Carew, Maestro del Caballo y su esposa Lady Elizabeth Carew (neé Bryan).
  • Los Bryan:
  • Sir Thomas Bryan, antiguo vicechambelán de la reina Catalina .
  • Lady Margaret Bryan, gobernanta de los hijos del rey.
  • Sir Francis Bryan, poeta, amigo íntimo del rey y hábil diplomático.




Sir Nicholas Carew (1496-1539)


3.6 Un enmarañado de intrigas



Jane Seymour, retrato póstumo del siglo XIX

El deseo del monarca de casarse con Jane aceleró las falsas acusaciones de adulterio contra la reina Ana. La reciente muerte de Catalina de Aragón también contribuyó para considerar su decisión. El monarca estaba dispuesto a deshacerse de su actual esposa a toda costa, y la presencia de Jane fue el detonante para llevar a cabo sus propósitos.  Durante el cautiverio de Ana Bolena en la Torre, el rey se dejó ver poco por lo entornos cortesanos. No iba más allá de los jardines de York Palace, exceptuando cortas excursiones en el Támesis al caer la noche, en las que disfrutaba a lo grande los banquetes con las damas en su barca para regresar después de medianoche. Además, Jane Seymour estaba viviendo en una residencia cerca de Hampton Court, donde Enrique podía ir sin problemas a visitarla empleando su cómoda barcaza. Se comportaba, según Chapuys, "como un hombre que se hubiera librado de un jamelgo flaco, viejo y fiero con la esperanza de volver a tener un buen caballo para cabalgar en él". 
Se sabe que, en los meses previos, durante la caída de Ana, Jane había recibido consejos continuos de Carew. También de otros miembros del consejo. Jane parecía que tenía la lección bien aprendida y era muy firme en su idea.
-          Durante el arresto de Ana, Jane fue enviada a Beddington, la casa de Carew, y fue también Carew quien la trajo de vuelta a la capital el 14 de Mayo, a la casa de Thomas Moro, que estaba junto al rio.
-          Jane era reina en todo salvo en nombre. Servida por los mejores sirvientes de Enrique. Nada más recibir la noticia de la muerte de Ana, Enrique tomo la barca para poder ir a visitar a Jane.

La desgracia de Ana fue haber abortado por segunda vez, haciendo que el monarca perdiera todas las esperanzas que diera a luz a su ansiado hijo varón. El rey estaba convencido que si se libraba de Ana y se casaba legítimamente con Jane sería posible engendrar su deseado heredero. Ana Bolena fue declarada culpable de todos los cargos que se le imputaban y condenada a muerte. Fue ejecutada por la espada del verdugo el 19 de mayo de 1536.

Continuará: 


Mi gran agradecimiento a mi colega y amiga Paula de "La Corte de la Rosa" por su participación en la elaboración de este artículo. 

Bibliografía:

§Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.
§Hackett, Francis: Enrique VIII y sus seis mujeres, Editorial Juventud S.A., Barcelona, 1975.
§Lindsey, Karen: Divorced, Beheaded, Survived: A Feminist Reinterpretation Of The Wives Of Henry VIII, Da Capo Press, 1996.
§Norton, Elizabeth: Jane Seymour, Henry VIII´s True Love, Amberley, 2010.
§Starkey, David: Six Wives: The Queens of Henry VIII, 2004.
§Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004. 




§es.wikipedia.org/wiki/Jane_Seymour
§englishhistory.net/tudor/monarchs/seymour.html