jueves, 4 de noviembre de 2010

Los últimos días de Ana Bolena: 9ª Parte

Soñando con Jane Seymour

Enrique VIII estaba bien alejado del calvario que tenía que soportar Ana Bolena. Lejos de esas escenas tan desagradables, vivía soñando con su vida futura al lado de Jane Seymour. Se sabe que la joven se mantuvo distante de todo el bullicio que sucedía en la corte, protegida por su hermano Edward y luego por el amigo de confianza del rey, Sir Nicholas Carew, en su casa en Croydon.


La noche después de la detención de Ana, Enrique VIII se desmoronó. Nuevamente, las esperanzas del rey se veían truncadas, el hijo varón que tanto ansiaba tener con "la joven y lozana damisela" nunca vendría al mundo, su nueva reina lo había "engañado y hechizado" con sus falsas promesas. A esas alturas, estaba dispuesto a creer cualquier cosa sobre su esposa. Cuando Henry Fitzroy fue a desearle buenas noches y pedirle su bendición, Enrique conmocionado lo estrechó contra su pecho y reveló "que él y su hermana (María) debían estar muy agradecidos a Dios por haber escapado de las manos de aquella puta infame, que había querido envenenarlos". Los cortesanos se preguntaban quién sería el siguiente en ser detenido por la justicia.

La gente temía que se les relacionara con los Bolena, el miedo al hacha les atormentaba día y noche. El Recaudador General de Ana, George Taylor, y su Maestresala, Harry Webb, estaban atemorizados. Hasta Francis Bryan fue interrogado por Cromwell, pero no pasó de ser una farsa con la que procuraba dar credibilidad a las otras detenciones. Era de sobra conocida la enemistad de Ana Bolena con su primo Bryan, y , de hecho, se benefició de la caída en desgracia de sus coacusados. En una misiva dirigida a Gardiner para informarle de que Bryan había abandonado cruelmente a su prima, Cromwell le llama "el Vicario del Infierno".




Una auténtica farsa


El juicio de Ana Bolena fue una cínica farsa. Solo contemplaba un resultado: su muerte. Sacársela de encima era el unico objetivo a alcanzar, su desaparición era primordial para que el rey pudiera contraer un tercer matrimonio. Al contrario de la investigación a la que se sometió la reina Catalina en el Juicio de Blackfriars (1529), de determinar la validez de su unión con Enrique VIII, por el contrario, en el caso de Ana Bolena, se afirmaba que era irremediablemente culpable, antes mismo que la sentencia fuera resuelta.

¿Por qué no se divorció de Ana tal y como lo hizo con Catalina de Aragón?
Un nuevo divorcio hubiese cargado al rey con otra ex esposa sólo pocos meses después de haberse liberado de la primera. La muerte de Catalina en un principio fue muy oportuna para su rival, aunque en realidad aceleró su ocaso. Cromwell obró el complot tal vez impulsado por los deseos de su señor, sabía que Enrique ya no veía con buenos ojos a su segunda esposa desde los rumores de brujería que la persiguieron trás el aborto acaecido en enero. Como era de suponer, "la conciencia" del monarca volvía a estar inquieta.

Más "supuestos amantes" son detenidos


El siguiente detenido fue Sir Francis Weston y el 4 o el 5 de mayo William Brereton también fue encerrado en la Torre. Las acusaciones contra el primero no se hicieron públicas, pero indudablemente incluía adulterio con la reina. Cromwell tenía motivos personales cuando culpó injustamente a Weston. Este caballero poseía una gran influencia en el norte de Gales y en Cheshire, donde representaba a Richmond, el hijo bastardo del rey, y quería librarse de él. George Cavendich afirma en su memorias que fue ejecutado "vergonzosamente, sin más motivos que un viejo rencor". Por otro lado, Brereton, su esposa y demás familia alegaron que era inocente, aunque sus súplicas fueron totalmente en vano.




El 08 de mayo otro Caballero de la Cámara Privada, sir Richard Page, ya se encontraba encarcelado en la Torre, junto con sir Thomas Wyatt. El poeta creía que Charles Brandon, el duque de Suffolk, había sido el culpable de su aprisionamiento; es poco probable que su amigo Cromwell hubiera ordenado detenerle. Wyatt siempre había estado en la mira de Enrique, y ahora en plena "busca y captura" de los supuestos amantes de Ana, las sospechas de que la reina había mantenido una relación con Thomas se acentuaban con creces. Wyatt se sentía profundamente afectado, no sólo por su lamentable situación, sino también por la de Ana Bolena y los hombres acusados con ella.

Mientras permaneció en la cárcel, escribió unos versos muy emotivos, una prueba fidedigna de aquellos exasperantes momentos que contemplaba al su alrededor:


Circa Regna Tonat (fragmento)


These bloody days have broken my heart.
My lust, my youth did them depart,

And blind desire of estate.
Who hastes to climb seeks to revert.

Of truth, circa Regna tonat.

Estos sangrientos días me han partido el corazón,
Mi lozanía, mi juventud me abandonó,
Y el ciego deseo de jerarquía.

Quien se apresura a subir vuelve al punto de partida.
En verdad, circa regna tonat ("Los truenos retumbar alrededor del trono").



El rey y sus paseos en barca

Durante el cautiverio de Ana Bolena en la Torre, el rey se dejó ver poco por lo entornos cortesanos. No iba más allá de los jardines de York Palace, exceptuando cortas excursiones en el Támesis al caer la noche, en las que disfrutaba a lo grande los banquetes con las damas en su barca para regresar después de medianoche. Además, Jane Seymour estaba viviendo en un residencia cerca de Hampton Court, donde Enrique podía ir sin problemas a visitarla empleando su cómoda barcaza. Se comportaba, según Chapuys, "como un hombre que se hubiera librado de un jamelgo flaco, viejo y fiero con la esperanza de volver a tener un buen caballo para cabalgar en él".




Continuará...




Bibliografía:


Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.


2 comentarios:

CAROLVS II, HISPANIARVM ET INDIARVM REX. GABACHORVM MARCHIO ET LIBERA ILUSTRATIONE ECCLESIA CARDINALIS dijo...

Hola Milady, paso solo para recordarte que mañana es lo de Carlos II y su centenario por si quieres colaborar, estoy hasta el cuello de trabajo jejeje

Un saludo.

Lady Caroline dijo...

Estoy en ello, milord! ¡El artículo esta a punto de salir a la luz! Lo más seguro es que lo publique a medianoche! No se agote mucho!

Saludos