viernes, 7 de mayo de 2010

Los últimos días de Ana Bolena: 1ª Parte

Durante los meses de mayo y junio, publicaremos un serie de entradas en memoria de Ana Bolena en las cuales recordaremos los últimos días previos a su injusta ejecución acaecida el 19 de mayo de 1536.

La muerte de Catalina de Aragón

El 07 de enero de 1536, fallecia, confinada y olvidada por todos, una de las reinas más queridas de Inglaterra, Catalina de Aragón. Su muerte, paradójicamente sería el ocaso de su poderosa rival, Ana Bolena. A partir de entonces, la nueva consorte se vería envuelta en un enmarañado de intrigas y traiciones que inevitablemente conllevaría a su caída en desgracia.



Enrique se emocionó levemente al saber la noticia de la muerte de Catalina. Luego exclamó: "¡Dios sea loado! Ahora quedan alejados de nosotros los temores de que surja una guerra. Ha llegado el momento de que yo pueda pactar con los franceses a mi gusto, pues temerosos de que yo firme una alianza con el Emperador, harán cuanto yo les pida".

Como sabemos, Enrique VIII era incapaz de admitir la legitimidad de su primer matrimonio y no dudó en demostrar su júbilo ante toda la corte. Dicen que Ana se vistió de amarillo porque era el color del regocijo y de la alegría. Además, el rey no consintió que, por la muerte de la anterior soberana, se suspendiese ninguna de las fiestas organizadas para aquel invierno. Llevando en brazos a su hija Elizabeth, de la misma manera que lo hiciera antes con la princesa María, recorrió las grandes salas del palacio y luego fue a la capilla para asistir a una misa solemne, mientras sonaban las trompetas, y después la enseño orgullosamente a sus cortesanos en un banquete al que siguieron bailes y justas. Enrique VIII pregonaba su alegría por todos los rincones, sin embargo, en una biografía del siglo XVII, se cuenta que el rey lloró con la última carta de Catalina. Ambos hechos podrían ser ciertos.




En enero de ese año, Ana Bolena sintiéndose libre del fantasma de Catalina , su dicha se dejaba trasparecer ante todos, pero todavía tenía otro triunfo por celebrar; estaba nuevamente encinta. Enrique VIII volvía a ilusionarse ante la perspectiva de un hijo varón y la apoyaba incondicionalmente. Si ella daba a luz a un hijo podría estar tranquila; pero ¿y si el rey sufría nuevamente un desengaño y la abandonaba? ¿Por quién? Ella conocía muy bien el encaprichamiento de su marido por la joven recatada y bondadosa Jane Seymour, que se aventuraba a utilizar en mismo juego que ella misma empleó años atrás para conquistar el inestable corazón del monarca.


Una peligrosa justa

A sus cuarenta y cuatro años, Enrique aún participaba en justas de vez en cuando, pero su carrera en las lizas finalizó bruscamente el 24 de enero de 1536 cuando, durante un torneo en Greenwich, llevando la armadura completa, fue descabalgado por un contrincante. Al caer al suelo, su caballo, que también llevaba armadura, se desplomó sobre él. " La caída fue tan fuerte que todo el mundo pensó que había sido un milagro que no se matara", informó Chapuys.




Trascurrido ese terrible infortunio, el duque de Norfolk entró de súbito en la estancia de Ana para avisarle que Enrique se había caído de su corcel, con tal fuerza, que en un principio llegaron a temer por su vida. El disgusto de la reina fue tan grande que la mantuvo convaleciente durante unos días. Desgraciadamente, el 29 de enero sufriría una de las mayores desilusiones de su vida.


Continuará...


Bibliografía:

Fraser, Antonia: Las seis esposas de Enrique VIII, Ediciones Web, Barcelona, 2007.

Hackett, Francis: Enrique VIII y sus seis mujeres, Editorial Juventud S.A., Barcelona, 1975.

Warnicke, Retha M.: The rise and fall of Anne Boleyn: family politics at court of Henry VIII, Canto, Cambrige University Press, 1996.

Weir, Alison: Enrique VIII el rey y la corte, Círculo de Lectores, Barcelona, 2004.

13 comentarios:

María Tudor dijo...

Muy buen tema para estos meses, ya que se conmemora el aniversario de la muerte de Ana.

Sin duda, el fallecimiento de Catalina supuso el declive de Ana Bolena. Yo soy más partidaria de que el rey lloró cuando recibió la última carta de Catalina. Por mucho que esta mujer le hubiera puesto las cosas complicadas en su relación con Ana, había pasado más de 20 años de feliz matrimonio con ella. Y dudo mucho que se alegrara tanto de su muerte. Otra cosa es, que no quisiera que ninguna festividad se aplazara, pues para él, su primer matrimonio, era un asunto del pasado.

Por otro lado, tampoco estoy de acuerdo con la versión de que el color amarillo fuera el color del luto en España. Todos sabemos que aquí, desde tiempos inmemoriales, el color del luto siempre ha sido el negro. Mientras que el amarillo era para celebrar algo alegre. Sin duda, la elección de Ana Bolena por ese color, iba cargado de significado, y no precisamente porque le apenara lo que le había pasado.

Estoy deseando leer la continuación. Un saluditoooo

Sirena dijo...

Que historia más triste la de Ana Bolena, supongo que siempre se pregunto si había merecido la pena el esfuerzo que hizo para atraer a aquel caprichoso y cruel rey, me ha gustado mucho y espero la continuación...
Sirena

Annick dijo...

De verdad era tan inocente como nos lo quieren hacer creer...

Besos desde Málaga.

lady grey dijo...

Exelente tema, muy necesario para un proyecto que emprenderé con la biografía de esta soberana.
Noto cierta soberbia de parte de Ana Bolena al usar el amarillo en este tiempo, si, comprendo que Catalina haya sido por así decirlo su rival, pero yo en lugar de ella hubiese demostrado más recato.
La imagen histórica de Ana Bolena siempre me ha parecido interesante, por lo que estoy ansiosa por leer la siguiente entrada.
Por cierto, My Lady, muy bien ilustrado el tema, exelentes las imágenes de la serie The Tudors...
Besos y abrazos...

Lady Caroline dijo...

María Tudor: Siceramente, me cuesta creer que Enrique VIII saltara de alegría por la muerte de Catalina, una bondadosa y fiel reina que permaneció a su lado durante veinte años. Sin embargo, puede que Catalina estorbara sus planes de futuro y quería lo antes posible librarse de ella. Me parece incompreensible que no sintiera absolutamente nada por ella, ni una pizca de cariño después de convivir tantos años a su lado. Si fue así, era un rey sin alma y sin corazón. En esa época, yo diría que ya empezaba a no encontrarse a gusto con Ana. Es posible que delante de sus cortesanos quisiera trasmitir una imagen de regocijo, quedaría mal si no seguía adelante con sus propósitos después de todo el revuelo que montó al separarse de su primera mujer y de la Inglesia Católica. Soy partidaria que el rey lloró por la muerte de Catalina en la soledad de su recamara, sin que nadie se diera cuenta.

Efectivamente, Ana se vistió de amarillo para "celebrar" la muerte de su contrincante. No voy a negar que ese acto de Ana algo me decepcionó, diría incluso que fue muy cruel por su parte.

Gracias por advertime que el amarillo no era el color del luto de los reyes de España. Lo hallé en el ensayo de Alison Weir, no obstante me extrañó bastante ese dato. ¡Lo historiadores de vez en cuando cometen alguna que otra errata! Yo también daba por hecho que había sido siempre el negro.

Saludos y gracias por comentar :)

Lady Caroline dijo...

Sirena: El juício de Ana Bolena fue totalmente injusto y manipulado. No creo que fuera culpable de semejantes delitos. Enrique VIII se encaprichó de ella, no tenía otra escapatoria que tarde o temprano ceder a sus reclamos. No obstante, Ana también se dejó llevar por la ambición y por el anhelo de ser reina. A pesar de todo, creo que con el tiempo llegó a amar de verdad a Enrique.

Saludos


Annick: Yo sinceramente soy partidaria que era inocente de todos los cargos que se le atribuyan. Enrique quería deshacerse ella por ser, según él, incapaz de darle un hijo varón. Así era de caprichoso.

Besos desde Huesca


Lady Grey: ¿No me digas que tienes en mente escribir una biografía sobre Ana Bolena? Hablame más de ello. Totalmente de acuerdo contigo sobre la elección del color amarillo, me pareció también de muy mal gusto por su parte regocijarse en la muerte de Catalina. Tenía que haber sido algo más prudente y respetuosa por el fallecimiento de su rival. La personalidad enigmática de Ana siempre me ha intrigado, no me cansaré nunca de debatir sobre este tema.

Besos y gracias por pasarte como siempre.

Jelens dijo...

Dios, parece una novela con tantas envidias, lios conyugales, tramas, desamores, etc...
Que vida tan llena de altibajos y enfrentamientos.
Impaciente por saber el final...

Eldiana dijo...

Buen tema para tratar en estos dias... estoy siguiendo las fechas por un grupo del facebook "Anne Boleyn Files" que cada día publica algo que le paso o quien ha sido encarcelado por "culpa" de Ana en estos días de mayo... me gustaría poder estar el 16 en Londres!!! :)
La verdad es que creo profundamente que su final ha sido muy injusto...

Que tengas una buena semana.

Lady Caroline dijo...

Jelens: Aquí lo que no faltan son líos, males entendidos y conspiraciones...Saludos

Eldiana: Soy una fiel seguidora de de la web www.theanneboleynfiles.com, Claire Ridgway realiza un excelente trabajo de investigación.Siempre he creido que Ana fue víctima de una conspiración.
Igualmente te deseo una buena semana. Saludos

Magamerlin dijo...

¿Porque no iba a llorar?, algo de cariño le tendría, digo yo, aunque en esa época, nunca se sabe.
Besos, hasta pronto.

Menta Ligera dijo...

Sigo leyendo (de a ratos porque es larguisima) la biografia de Enrique VIII escrita por Margaret George.. Comparo sus escritos con los tuyos para tener una vision mas real de los hechos y ya casi me habia convencido de las malas intenciones de Ana Bolena cuando me detuve a leer los comentarios. Me gustaria conocer tu descripcion del dia de la ejecucion, creo que Enrique paseaba con Jane no muy lejos de allí..
¿Las fotos son de la miniserie Los Tudor?

Lady Caroline dijo...

Magamerlin: También creo que Enrique VIII se conmocionó por la muerte de Catalina, imposible que no guardará ningún tipo de cariño por una persona que fue su compañera durante más de veinte años. Besos


Menta Ligera: Tengo pendiente todavía leer la biografía de Margaret George, la verdad es que me despierta mucho interés. Hace casi un año escribí un artículo sobre el día de su ejecución, tal vez te interese leerlo: http://carolbjca.blogspot.com/2009/05/hace-473-anos-ana-bolena-fue.html

Efectivamente, las fotos pertenecen a escenas de la segunda temporada de la série Los Tudor. Saludos

LiLiTh-LoVe dijo...

Yo creo que pasaron ambas cosas. Por un lado se puso contento porque ya se habia librado de Catalina y podia vivir tranquilo con Ana, aunque tambien al acordarse de tantos años de matrimonio cayo en la tristeza. Yo no creo que alla amado a Catalina como lo hizo con Ana o Jane o Catalina Howard pero debio haber sentido algun tipo de cariño por ella.